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LIBREPENSAMIENTO REVOLUCIONARIO

La libertad es una eterna paradoja: a la vez es y no es. Es que no hay libertad más allá de la libertad. La libertad como tal no existe y a la vez lo abarca todo aunque sea como un fantasma. Si existiera como un absoluto el mundo no se sostendría de ninguna forma: por un lado todo debería estar quieto, como interrumpido, al no existir las decisiones, ni las acciones, ya que éstas te obligan a un compromiso y a una responsabilidad; por otro es muy probable que hubiera un absoluto caos, pues todo el mundo haría lo que quisiera sin ser responsable de lo que hace. Pero es que encima la ausencia de libertad no garantizaría que esos dos supuestos no se dieran. Es entonces el compromiso, y no la libertad, lo que hace del mundo un algo posible, vivible y a la vez, paradójicamente, libre. Pero libre parcialmente, pues un trozo de libertad no es toda la libertad, y nadie puede conseguir toda la libertad. Pero un compromiso si puede ser pleno, pues para ello se requiere de un acto libre: renunciar a la libertad. Ser libre es participar de su inexistencia. La libertad es un algo ilusorio entonces, la más bella de las fantasías, pues al final prevalece el compromiso.

El librepensamiento fue uno de los ejes principales de El Mundo de Daorino y lo seguirá siendo en este nuevo proyecto. El librepensador es un ser cuya libertad de pensar no viene impuesta por nadie. No necesita la democracia ni sistemas libertarios para pensar libremente. Pensar libremente es una actitud que el propio sujeto adopta por sí mismo, una actitud desafiante que no es gracias al derecho, sino propiciado imperativamente por su propia capacidad. Por ello, en su día, definí el librepensamiento de esta forma: "pensar sin miedo con toda la libertad que sólo uno es capaz de darse". Y esa libertad no te la quitan unas cadenas, ni unas rejas, ni la censura dictatorial, ya sea la dictadura de carácter democrático, fascista u otro signo. Esa libertad sólo te la puede quitar el miedo, el miedo a tus enemigos, el miedo a perderlo todo. Ser libre o no es una decisión que sólo tú puedes tomar, y una vez tomada verás que no hay libertad, pues habrás adoptado el mayor de los compromisos contigo mismo.

¿Y por qué revolucionario? Porque persigo la trasformación radical de la sociedad, por muy idílico y utópico que suene. Persigo la transformación de la masa informe en personas soberanas. La transformación social radical es convertir una masa aborregada en personas que individualmente tengan un criterio propio. Es decir, hacer del librepensamiento una costumbre. Esto conlleva un serio esfuerzo metapolítico. No obstante, bien sé que tal cosa es imposible en el panorama actual, mas observando cómo devienen los acontecimientos y la naturaleza de los esclavos que obedecen a los amos de nuestra democracia y sistema plutocrático. Por ello, tal consumación sólo está al alcance de un puñado de individuos.

He de remarcar que el librepensamiento no es propiedad de nadie. Librepensadores no son sólo los nacional revolucionarios, o los ateos, o los liberales... Ser librepensador no es una etiqueta que pertenezca a un grupo concreto, ¡no es una etiqueta!, sino una actitud. Y subrayemos lo de actitud, por lo que a nadie le es lícito ir de librepensador, o lo es o no lo es.

Parto de la idea de que una sociedad de individuos soberanos será constituyente de un pueblo soberano. Idea rebatible y matizable, al ser consciente yo mismo de lo que supondría tal hecho y lo cerca que está el «ser» soberano con el pensar sólo en sí mismo, adquiriendo el compromiso con todo aquello que es perteneciente al propio yo y nada más, y despojándose soberanamente de toda responsabilidad de las consecuencias que sus acciones pudieran tener sobre los demás, sobre todo si éstas son perniciosas.■

SOBRE EL ENTRENAMIENTO Y LAS PERSONAS VACUAS


Todo el mundo vive obsesionado con el cuerpo y se olvida de lo más importante, aquello que lo anima. Todo el mundo por debajo de su peso mira raro a los que están por encima de él. No obstante, los que están en su peso miran a los que andan por encima y por debajo con desdén. Esto es mucho dramatizar, lo sé, pues hay quienes no ven a la persona por su forma física, o por su apariencia física. Yo no soy un hombre perfecto, no tengo el peso ideal -y paso de esas cosas, la verdad, el peso es sólo un número-, pero si supierais de mi entrenamiento... vomitaríais. Desde pequeño he sido un hombre grueso y durante un tiempo he sido una mole obesa que ha sufrido sus burlas. Más de uno ha tenido que ser puesto en su sitio, no os quepa duda. En fin, cosas que pasan. Pues bien, qué importa la apariencia. En el club de senderismo del que formo parte he visto a hombres y mujeres que no son precisamente como el del vídeo de más arriba físicamente, hombres que han andado y trepado lo indecible. Esto no es exagerar. Se relaciona el ejercicio físico con la belleza física, y es cierto que el ejercicio ayuda, pero no es así del todo. Se puede estar en forma y sin embargo no tener un cuerpo diez, el cuerpo diez hoy establecido. A mí no me dice nada un cuerpo bien definido, fibroso, etc., a mí me dice algo un cuerpo que es capaz de llevar a cabo muchas proezas, siendo un medio entrenado por un hombre para su propia gloria. Eso si me dice algo, porque el entrenamiento no es para estar guapo, es para sentirse bien con uno mismo, es para ser mejor, es algo casi espiritual, una forma de vida... y todo eso igual te hace sentir guapo, pero a la par puede que engreído, así que cuidado con los egos; y bien, más de un ego ha sido puesto en su sitio por el gordito, jajaja. 



Eso sí, nada se consigue en el sofá, ni viendo vídeos por internet, hay que dejar a un lado la pereza para superarse, empezar a ser el señor de uno mismo -el cuerpo es nuestro esclavo- y poner todo a la práctica, ser un hombre de acción; pero primeramente tenemos que saber lo que uno quiere, tener motivación y olvidarse de los demás: de lo que verán o dirán, o... No le des importancia a tener kilos de más, a si eres feo o guapo; es que no debes hacerlo porque seas gordo y te lo llamen sin parar, feo o guapo o un canijo, sino porque te amas, porque puedes. Porque si entrenas para solucionar esas tonterías no eres de los míos, serías de esos seres superficiales que engrosarán la lista de futuros chulos, personas que cuando enseñen un poco de tabletilla ya miran por encima del hombro cuando... ¡no tienen ni dos tortas! Hay más de un bloguero por ahí que entra en esas calificaciones. Entrena, pártete el pecho cada día y ya vendrá todo lo demás solo, tu valor como persona dictará si eres un buen portador de los beneficios de un entrenamiento brutal: seguridad, fuerza, estabilidad... y la belleza ya se mostrará más allá de la forma estéticamente sensible.


De todas formas, no penséis que no tengo un ideal estético. Un cuerpo bello dice mucho de la persona, pero claro, no lo dice todo, ni hace bella a toda la persona. La estética es algo ajeno a la persona, la belleza sensible no es la persona. La belleza sensible, entendida en conceptos de simetría y perfección, pone orden, es orden, pero ese orden de nada sirve sin nada detrás. Todo lo demás es superficial, es grosero, carece de virtud. ■

¿DÓNDE ESTÁN LOS NACIONAL REVOLUCIONARIOS?

Este texto no va dirigido a esos otros
que van de revolucionarios y de rebeldes.


Bien, a vosotros que vais de revolucionaros, respondedme a ¿qué es ser un revolucionario?: ¿Un fetiche? ¿Una moda? ¿Una promesa de futuro que os embarga mientras tanto de esperanza en que llegará algún día una revolución? ¿Vuestro rol? ¿Una tribu urbana? ¿Un estado de ánimo que os hace sentir guays? ¿Hacerle la pelota al sistema? ¿Ser, aunque parezca contradictorio, el sistema, una expresión más del sistema? ¿Ser groseros, desagradables, malhablados? ¿Tener mil tatuajes y ser sólo un tatuado? ¿Presumir y ser un mero adorador de Hitler y de Mussolini cual adolescente que se toca viendo el poster de la última ramera que sale en una revista porno? ¿Ser un nostálgico de los años veinte, treinta y cuarenta del siglo pasado? ¿Ser un tío de izquierdas con la bandera española alzada? ¡Decidme qué es ser tal cosa sin que me haga reír!

La nueva revolución, si ha de venir, la harán hombres y mujeres dispuestos a perderlo todo por nada... o por todo. Y es muy probable que a ella se unan hombres y mujeres que no tengan nada que perder. La harán hombres dispuestos a tomar decisiones valientes y a veces dolorosas, hombres decididos a conseguir aquello por lo que luchan sin piedad, con constancia y tesón. La nueva revolución, si ha de venir, la harán hombres nobles, hombres leales, hombres obedientes a su voluntad, hombres radicales que no dejen lugar a la duda y a sus posibilidades, hombres transparentes, pero sobre todo hombres honrados, hombres incorruptibles, hombres que sean una superación de sí mismos en cada momento, hombres que sepan ser compañeros, hombres que sepan de la unidad y conozcan al enemigo, y una vez conocido éste sepan tratarlo como se merece.

Y entre los nacionalistas, dispuestos a tales sacrificios... ¿dónde? Por lo que afirmo que los revolucionarios no existen y que el futuro se muestra en el mismo plano de existencia revolucionaria, al menos para nosotros (yo y mis iguales), que poco podemos hacer... que vivimos como si no existiéramos. Pocos en número, es escasa la fuerza; escasa la fuerza, es imposible cualquier pretensión. En el futuro atomizado, en el futuro desnacionalizado, ¡nuestro presente!, hemos los individuos vivir lo más consecuentemente con nosotros mismos. La revolución consistirá en resistir a cada golpe que recibamos del sistema, permanecer puros en lo único que nos puede pertenecer: ser nosotros mismos. Quizá gota a gota pueda llenarse un vaso... y ese quizá deja a la vista que también soy un hombre con esperanza, muy a mi pesar, muy a mi pesar...

Y es muy posible que muchos esperen a que se les quite todo para ser revolucionarios de verdad, es decir, de acción. Muchos se harán revolucionarios una vez no tengan nada. Si son necesarios tiempos de escasez, si son necesarios más tiempos malos hasta la maldad para que la gente despierte, que así sea. Y bien, ya peco de esperanza de nuevo, pues pensar en un despertar revolucionario es mucho esperar de algo que no tiene su origen en nuestra propia voluntad, un hombre solo.

Ser nacional revolucionario no es ninguna etiqueta, no es una marca que deba vivir con uno siempre, es algo circunstancial. El final de esa circunstancia será consecuencia del triunfo de la revolución.

Enlaces de interés y de obligada lectura (formación):
- ¿Qué significa Nacional Revolucionario?
- Ernst Niekisch
- Revolución Conservadora

PARA LA LUCHA NACIONAL, EDUCACIÓN PARA LA LUCHA

VIOLENCIA Y REVOLUCIÓN


«En las escuelas de un Estado nacional habrá de dedicarse más tiempo al ejercicio corporal. No deberá transcurrir un solo día sin que un muchacho no consagre al menos una hora al adiestramiento físico, así de mañana como de tarde, en forma de juegos y de gimnasia. Hay un deporte en particular que no se ha de excluir de ninguna manera: el boxeo. Apenas si es posible creer lo falsas que son las ideas imperantes sobre éste entre las personas «educadas». Suponen tales personas que es natural y honroso para un joven aprender esgrima y batirse en duelo, pero mirar como una grosería el boxeo. ¿Por qué? No existe deporte alguno que estimule tanto como éste el espíritu de ataque; requiere una decisión rápida como el relámpago y templa y agiliza el cuerpo. Y el hecho de que dos jóvenes resuelvan sus disputas trenzándose a puñetazos, no es en modo alguno más grosero que sí lo hicieran empleando al efecto una pulida hoja de acero».

Adolf Hitler, MI LUCHA (Mein Kampf: discurso desde el delirio). Colección «Ave Fénix Histórica» nº16, Barcelona, año 2003. Pág. 142. Traducción de Sandra Schenker.



El fragmento que habéis podido leer al principio es uno de los muchos que me llamaron la atención del libro de Adolfo. Dicen que es un libro aburrido, espeso, pero a mí me divirtió bastante. Léanse "El Capital" de Marx, o hagan el intento, y se adentrarán de lleno en un lugar farragoso, árido y aburrido. Las comparaciones son odiosas, lo sé, y no crean que hago este cotejo y esta crítica a la obra cumbre de Marx por pura animadversión al marxismo y a sus hijos ideológicos, ya que cualquier comunista o socialista marxista con la suficiente objetividad dirá que ese libro es como he dicho: farragoso, árido y aburrido. Sin embargo, el libro de Adolfo es más entretenido. No es que sea una novela de Charles Dickens, pero desde luego se puede leer, se puede leer sin caer en el hastío más absoluto o en el sueño más apacible... o desapacible. No me dan sueño sin embargo muchos libros anarquistas. Recuerdo la lectura hace unos años de 'La Conquista del Pan', del ruso Piotr Kropotkin, que me gustó mucho, o de alguna de Proudhom. Pero ahí quedó la cosa, "me gustó", y punto. Recuerdo que en aquellos años era comunista y había hecho "amistades" con muchos anarquistas: anarquistas que no tenían nada que ver con el anarquismo en realidad, que de anarquismo poco habían leído y que lo eran porque ellos me lo decían y porque se distinguían por sus ropajes de tribu urbana. En aquella época me parecía increíble ver cómo los anarquistas de izquierdas (porque eran de izquierdas, y anarquistas los hay de muchos tipos) odian a muerte a los comunistas. En fin, la historia del anarquismo en España está ahí, así como la historia compartida entre el anarquismo y el marxismo, en la que animo que indaguen y observarán que esa disputa y odio viene de muy lejos; y claro, como esas disputas se van transmitiendo de generación en generación, pues...

Disculpen esta digresión. Empecé con la intención de hablar de una cosa y acabé hablando de otra.

En los colegios no se enseña ningún tipo de disciplina. No se enseña porque primeramente los no comprometidos socialmente son los de arriba, que animan esta situación de decadencia. Los propios docentes, además, no están motivados en muchos casos y no pueden ejercer ninguna autoridad: su labor no puede apenas realizarse (quizá piensen que exagero, pero conozco muchos testimonios personales y no es difícil encontrar noticias que respalden mi argumento). No hablo de volver a la vara y a la mano abierta, sino a volver al respeto por la persona que debe ejercer una autoridad. Y es que a los niños y adolescentes cuando, como a los anarquistas que nunca han leído nada sobre anarquismo, les entra por una oreja la palabra autoridad se ponen como locos, como hienas, y empiezan a llamar a todo el mundo fascista, hasta a la profesora marxista-leninista. Si no hay orden allí donde reina el caos, si un hombre por sí mismo no es capaz de ordenarse, es necesaria una disciplina, una autoridad y a la postre un liderazgo. 

Una buena forma de educar a los jóvenes y a los no tan jóvenes es en la lucha. El entrenamiento duro, los deportes de contacto... fortalecen el espíritu. Un espíritu fuerte darán al individuo, si su voluntad le deja, si con su voluntad es capaz, una mentalidad y una forma física acordes con su espíritu. Y esto debería inculcarse en los colegios, en los institutos, etc. Porque la lucha educa. Y también habría que fomentar el ajedrez, como elemento puro de lucha intelectual, de escenificación de la guerra en un tablero. Porque el guerrero debe ser un buen estratega además de utilizar como un dios sus puños. Una lucha sin cabeza no es propia de un hombre, sino de una alimaña.

Quizá a muchos le parezca violento. Y claro, lo es... ¡lo soy! Pero la violencia y un buen puño han hecho más cosas buenas... y bellas por el mundo que cuatro palabras e ideas melosas que han postrado al individuo en la pusilanimidad, en el hastío, en el burdo pacifismo (que no consiste en buscar la paz, lo cual sería lícito, sino en dejar que te peguen), etc.

Y no se lleven las manos a la cabeza, no se trata de ir por la calle como un matón, no se trata de abusar de nadie, no se trata de dar rienda suelta a la violencia gratuita. Es todo lo contrario, es autodisciplinarse, es ser más fuerte, es tener más control, y todo eso se consigue a voluntad, cultivando el arte de luchar, la lucha física e intelectual. Y la mente intelectual primero, el puño después... porque cuando ya no se puede razonar 'con el otro' hay que golpear.

Y tal como están las cosas es el turno de cualquier cosa menos de hablar. Recortes, prebendas a la banca, paro al alza, etc. Una sociedad bien instruida, bien cultivada y sana, no habría votado lo que votó en las últimas elecciones. ¡Es que no habría dado tiempo a ello! Un pueblo sano no querría votar, sino tener soberanía; un pueblo fuerte no querría libertad, es decir, que se la dieran, sino conquistarla. Sobre todo, un pueblo maduro, un pueblo que ha recibido tales golpes de sus políticos, banqueros, sindicatos... no aguantaría tanto sin hacer nada al respecto. ¿Y aún queréis hablar? ¿Aún no os queréis defender?.■

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DIGRESIONES

SIEMPRE HAY UNA BATALLA QUE LIBRAR

No vale la pena esperar algo o todo de aquello que te es ajeno. Ni las cosas ni las personas te pueden dar la felicidad, y si te la dan, ¿es responsable rendirnos a la dependencia que supondría otorgar el origen de toda nuestra felicidad en cosas que no forman parte de nosotros? Porque entonces la felicidad no cobijaría dentro de ti. La felicidad debe forjarse con nuestras manos y desde nuestro espíritu, todo lo demás no nos pertenece. Si no te conformas contigo mismo es que eres un ser incompleto y por lo tanto sufrirás en la medida en que ni las cosas ni las personas te corresponden. En todo caso, ¿es la felicidad lo más importante? ¿No es la felicidad el resultado de haber conseguido algo mucho más significativo, algo superior? ¿Acaso no podría ser la desgracia más valiosa que la felicidad, siendo como es la que nos hace valorar realmente los momentos felices y las cosas bellas de la vida? La desgracia, musa inquisidora, pero sabia y maestra de la vida que te enseña a andar con paso firme. La felicidad es, sin embargo, musa de la esperanza -para aquellos a quienes esperar atolondra-, y como mucho te invita a soñar y te enseña a reír... y es tan necesaria: no es menos importante por ser tan boba. 

No es que le reste valor al significado profundo de las personas -de las personas que por serlo tienen algo de profundidad-, ni niego el valor del amor hacia alguien y hasta cierto punto el hecho de entregarse noble y heroicamente -al contrario, es lo que para mí tiene más valor- a unos ideales y a todo lo que uno ama con un "desinterés" clamoroso; pero la soberanía tiene un precio y uno mismo debe defenderse de sus propias emociones e inseguridades. Depender de uno mismo es el mayor valor que puede poseer un ser humano en todos los terrenos. Sin embargo, todo aquello que pueda depender de un sujeto sin que él mismo quiera es de por sí un elemento de grandeza para ese sujeto, pues es el resultado de su poder. Está claro que no todos nacieron para ser superhombres, algunos deben obedecer, ya que la voluntad no es igual en todos. Y no piensen en mí como si fuera un dictador, dictadores se eligen a montones cada cuatro años en las tiranías democráticas con el consentimiento de los muchos. Yo, al menos, voy de frente y dejo correr mi voluntad de... poder.

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El camino hacia el superhombre es un camino solitario y a la deriva, ¡pues cómo se llega a tal fin! No significa estar por encima de los demás hombres, sino ser ajeno a ellos, como trasladarse a otro plano: eso sería ya un rasgo de superioridad... ¿pero cómo se hace? Es alejarse de lo mundano, de lo superficial, de los problemas que son más creados que reales. Pues esa es nuestra realidad, un mundo falseado por problemas que surgen de la más enmarañada inteligencia de seres astutos, fantasmagóricos e invisibles.■

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Y si sólo una nación en el mundo tuviera el poder suficiente para tan sólo despertar su voluntad y erigirla hasta el cielo para luego arrojarla sin piedad sobre la tierra, si un pueblo fuera capaz de tal cosa y experimentar una fuerza de tales dimensiones.... Creerme, el mundo temblaría, pero sobre la tierra puede que de repente poblaran hombres libres, hombres más soberanos, aunque sea al nivel de nación.■ 


Artículos de interés:
- PENSAMIENTOS Y REALIDADES PARADÓJICAS

LA ESPERANZA SIN ESPERA Y LA CULPA SIN MALA CONCIENCIA

Aprendamos a esperar siempre sin esperanza; es el secreto del heroísmo.
Maurice Maeterlinck (1862-1949)


No tener esperanzas no significa que no esperemos nada. No tener mala conciencia, desprendernos de tal veneno e incluso ser inmunes a él, no quiere decir que seamos o debamos ser ajenos a los resultados de nuestras acciones o que no podamos ser culpables y responsables de nuestros actos. Decir si a la vida quiere decir aceptarlo todo en cuanto es o en cuento a ocurre, es decir, asumir todo en toda su magnificencia, pero sin embargo no quiere decir que debamos conformarnos de como las cosas son o por como vienen dadas.
Estos temas, harto tratados en este blog, se me brindan siempre interesantes, siempre revisables, siempre apasionantes. Pues de los puntos que conciernen a la esperanza, a la mala conciencia o a la asunción de la vida puede que resulten los tres grandes ejes -o tres de ellos- que mueven los grandes pensamientos y todas las religiones del mundo.
ESPERAR SIN ESPERANZA
La cita de Maurice Maeterlinck que habéis podido leer al comienzo del artículo fue encontrada por casualidad por todo este mundo que es la red. Llevo días pensando en ella, y su mensaje es en apariencia sencillo, aunque su reflexión no tanto.
La esperanza es aquello que nos sume en la parálisis del espíritu: esperamos la salvación de otros o "del otro". Es como vender el alma al diablo, sólo que esta vez se vende la voluntad a Dios. Sin embargo hasta el más voluntarioso espera algo, aunque sea de sí mismo. Y es que un hombre soberano lo espera todo de su voluntad, o de la voluntad de otros hombres que no se postran, sino que actúan. Esperarlo todo de la voluntad es esperar sin esperanza. Los que a voluntad hacen y se hacen esperan de una voluntad superior (que puede ser la colectividad de su pueblo) un fruto mayor, una voluntad que no es nada irreal, que no es celestial, sino que pisa suelo firme y posee un cuerpo erguido, que puede que se eleve o no. Es la acción lo que nos salvará y nos hará crecer, no la espera, la espera interminable por la salvación mientras los espíritus yacen encadenados, cual esclavos.
Por ello el héroe no espera, ha aprendido a cabalgar sobre la tierra y a plantar batalla al enemigo. Ante él pondrá a prueba su voluntad; y quizá muera, pero morirá libre.
CULPA SIN MALA CONCIENCIA
Tener buena conciencia significa que nuestra conciencia no se va a ver aguijoneada por el veneno de la culpa o de cualquier otro veneno de similar naturaleza. No obstante, eso no quiere decir que no debamos ser conscientes de si hemos cometido un error o no, que no debamos actuar con un criterio ético o que todo nos dé igual. Es precisamente una conciencia sana ser consciente de tales cosas y que a su vez no nos haga sentir mal. Y no es el malestar lo que nos debería hacer actuar ante un error, sino la asunción de un error y posterior solución lo que nos debería hacer actuar. Actuar con buena conciencia es, en definitiva, por muy grotescas o dañinas que puedan resultar ciertos códigos de valores, actuar conforme a la propia voluntad.
Y por ello tanta tensión en el abrahámico (y no sólo en el abrahámico, claro está), pues muchas veces no actúa bajo los dictados de su conciencia, sino bajo la de "otro", y eso le hace sentir tan mal cuando no acata...■


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Arno Breker

"Contra el arte moderno"


Arno Breker no es, como algunos le llaman, "el decorador de la barbarie nazi", o el fetiche de Hitler. Eso es reducirlo a demasiado poco, pues su arte trasciende de todas las épocas. Fue sin duda el escultor más importante del siglo XX y uno de los grandes genios que ha podido dar un vientre al mundo, un hombre que le da valor al propio arte en oposición a la miserable cosecha artística que triunfó en aquel siglo y que domina el que vivimos hoy, que de valor bien poco tiene.

La estética es un valor y no hay que degenerarlo, o, mejor dicho, no debe ser degenerado, pues lo degenerado es arte también, expresión de que el hombre cae. Y eso lo entendió a la perfección el movimiento nacionalsocialista... y el fascista, le pese a quien le pese, pues qué fueron esos movimientos, casi por encima de todo, que el ser de un movimiento artístico. De Breker hasta Leni Riefenstahl, desde las coreografías marciales a la propia moda (trajes y uniformes de los oficiales y soldados...), de las antorchas a los diseños de las propias armas, etc., todo obedecía a un valor estético, a un concepto de belleza que iba más allá de lo propiamente superficial, y que conformaba en sí casi un valor espiritual, pues qué es la belleza sino la perfección y la simetría estéticas, un consuelo para el espíritu, un principio que da orden allí donde se agitan los monstruos que pueden perturbarnos. El arte como ideal estético debe significar orden, y la belleza no otra cosa que el orden, el equilibrio.

Y volviendo a Arno Breker, su obra me transmite ese orden, ese perfecto estado de cosas que me hacen sentir ante una verdadera obra de arte que trasciende de lo propiamente material. Lo heroico y lo grandioso, todos esos valores nobles, todo aquello se encontraba en las manos de Arno Breker... y lo plasmó. 


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EVOLA SOBRE NIETZSCHE Y LO PAGANO

La experiencia nietzscheana aun no se encuentra agotada, en la medida en que ni siquiera ha comenzado todavía. Se encontrará ya seguramente agotada la caricatura estético-literaria de Nietzsche, condicionada por el tiempo, lo estará también la reducción biológico-naturalista de algunas partes de su enseñanza. Pero el valor que Nietzsche ha llevado heroicamente y con el precio de un sufrimiento sin nombre, a pesar de todo su ser que se sublevaba y cedía hasta que, sin un lamento, luego de haber dado todo, se derrumbó. Este valor que se encuentra más allá de su "filosofía", más allá de su humanidad, más allá de él mismo, idéntico a un significado cósmico, reflejo de una fuerza eónica —el hvarenô y el fuego terrible de las iniciaciones solares— este valor espera todavía ser comprendido y asumido por los contemporáneos. Ya en el mismo se encuentra la alarma, la apelación al disgusto, al despertar y a la gran lucha: aquella en la cual —tal como dijéramos— se decidirá el destino de Occidente: el de caer en un crepúsculo o el de encaminarse hacia una nueva aurora.

Liberando la doctrina de Nietzsche de su parte naturalista, reconociendo que el "superhombre" y la "voluntad de poder" sólo son verdaderas en tanto se las comprenda como valores suprabiológicos y, querríamos decir, sobrenaturales, entonces esta doctrina para muchos puede ser una vía a través de la cual se puede arribar al gran océano, al mundo de la universalidad solar de las grandes tradiciones nórdico-arias, desde cuya cumbre se impone el sentido de toda la miseria, de toda la irrelevancia y de toda la insignificancia de este mundo de encadenados y de poseídos.

(...)

Los valores nórdico-paganos son valores trascendentes, que reciben su verdadero sentido sólo desde lo interno de aquella concepción completa antimoderna y antieuropea que, en sus rasgos esenciales, ya hemos delineado. Pero los mismos también podrían constituir unos principios éticos, aptos mientras tanto para formar una base para una nueva educación y para un nuevo estilo de vida, libres de la hipocresía, de la vida y de las alucinaciones de las generaciones últimas.

La experiencia pagana no es para nada una experiencia imposible y anacrónica desde cualquier punto de vista. ¿No sentimos acaso casi todos los días cómo el "paganismo" del mundo moderno es constatado y deplorado por los representantes de las religiones europeas? Este paganismo es en gran medida, es verdad, un paganismo imaginario: se trata de un mal en cuya raíz quien nos ha seguido hasta aquí sin dificultad puede reconocer a las fuerzas y a las condiciones que en su origen han alterado el mundo antiguo precristiano.

Julius EVOLA, Imperialismo Pagano. Ediciones Heracles, año 2001. Págs. 117-118. Traducción del italiano y estudio preliminar a cargo de Marcos Ghio.■

LAS TIRANÍAS MODERNAS

RESUMEN DE UN DEBATE DE FORO IDENTIDAD, CELEBRADO EL 14 DE ABRIL DE 2012

Asistentes: Carlos P, Daorino, De Lorenzo, JCab, Mago M., Pablo de La Línea.
Duración: 11:05-13:00 horas.
Autor de esta síntesis: De Lorenzo

Daorino inicia el debate ex abrupto advirtiendo de que hoy no va a hacer ninguna introducción mencionando los textos propuestos en la página web, pues ya cada uno, dice, debería haberlos leído y estudiado. Continúa su disertación hablando de Gadafi, al que tantos tenían por tirano. Cuenta que éste no hizo nada en contra de Occidente, ni de Europa. Añade que incluso tenía buenas relaciones y acuerdos con líderes europeos. Gadafi pertenecía a la Internacional Socialista, pero tampoco la izquierda salió en su defensa, concluye.

Mago Márquez quiere hacer un análisis de naturaleza más estructural, no centrado en personas, y habla de la tiranía del dinero, fenómeno que a su juicio se halla presente tanto en la derecha como en la izquierda. La primera tiene el dinero y lo conserva; la segunda no lo tiene pero lo busca. De Lorenzo se muestra de acuerdo con el enfoque que propone Mago Márquez ya que la tiranía, dice, no es sólo de personas, también de estructuras. Pero Daorino parece resistirse a esta perspectiva estructuralista afirmando que detrás de una estructura hay personas. Pero De Lorenzo, animado, desarrolla el argumento de lo que él entiende por factor estructural en la forma de gobierno. Cuando se alcanzan ciertas magnitudes poblaciones, explica, no existe escapatoria a la dictadura. Es un posterior trabajo de análisis el que nos dirá si tal dictadura es o no es tiránica. Se dice que la democracia se inventó en la ciudad-estado griega, particularmente en Atenas y en las que tenían regímenes políticos similares al de Atenas. Pero con los criterios que hoy se manejan de democracia, la democracia ateniense no sería considerada tal democracia, pues sólo votaba el 10% de la población aproximadamente. Añade De Lorenzo aquí la reflexión de que identificar presencia de sufragio universal con ausencia de dictadura, e incluso de tiranía, es absurdo, considerando como prueba de esto el actual régimen plutocrático y electoral que hay en España, de clara naturaleza tiránica, a su juicio.

Daorino interviene ahora para dar la definición de tirano. Dice que la tiranía está en la persona y que tirano es aquel que actúa contra aquellos a los que está gobernando. Tras haber pronunciado estas palabras parece sentirse muy satisfecho consigo mismo. Pone, a continuación, el ejemplo de Hacienda. También comenta, con gran excitación, que hay gobiernos democráticos sólo preocupados por los intereses de partido. Y, con el mismo empeño, añade que España está bajo la tiranía de la Unión Europea, lo mismo que Grecia, que está sin gobierno, sin soberanía, sometida a la Unión Europea y a los bancos. Ante esta mención a la Grecia moderna, Mago Márquez responde como un resorte: Grecia está así, dice, por haber gastado lo que no tiene; sucesivos gobiernos socialdemócratas endeudaron al país para contentar al pueblo, siendo el de Zapatero un caso similar, concluye. De Lorenzo introduce aquí el problema de la inmigración que, considera, ha perjudicado mucho a España y a Grecia. Los inmigrantes tienen una tasa de actividad bastante menor que los españoles, dice, con lo que, mientras estén aquí, ha habido y hay que mantenerlos, siendo esto un importante factor de depauperación.

Mago Márquez decide inflexionar. Y habla del Tíbet, que en Occidente era considerado, según dice, un remanso de paz. Pero Tíbet era una dictadura, sostiene con énfasis, donde los monasterios estaban muy bien y el pueblo sojuzgado. Luego los comunistas chinos han desalojado a esos dictadores y han impuesto su dictadura y el Tíbet se ha desarrollado mucho, elemento en el que ha tenido una especial relevancia el ferrocarril, concluye como aprobando este proceso. Pero De Lorenzo no está nada feliz con este relato, no porque lo considere esencialmente falso, sino por la evaluación positiva que del mismo parece hacer Mago Márquez. Y así, un De Lorenzo henchido de sí mismo, denuncia con vehemencia la brutal política colonialista del comunismo chino que, introduciendo millones de chinos en el Tíbet mediante el tren precisamente, ha logrado que hoy en aquel territorio vivan más chinos que tibetanos. Los chinos son ahora mayoría en muchas ciudades del Tíbet, añade, lo mismo que en muchos pueblos de España los inmigrantes son mayoría y los españoles minoría. Eso es colonialismo, uno ejecutado por el comunismo nominal chino contra el Tíbet y el otro por el capitalismo mundialista contra España, y hay que denunciarlo, concluye.

JCab parece verse estimulado por esta geografía de la tiranía y habla de la tiranía de los hermanos Castro. Primero parecen libertadores, comenta, pero el tiempo les convierte en tiranos. De Lorenzo recoge esta reflexión para hablar de la Casa Castro, como dinastía cubana, expresión a la que responde JCab con alborozo. También se pregunta acerca del porqué los comunistas y gente de izquierda en general en España defienden la república cuando el comunismo gobernante se ha hecho monárquico, como atestiguan los casos de Cuba y de Corea del Norte. Este comentario no deja de hacer sonreír a Daorino, a JCab y a Mago Márquez.

JCab inflexiona y se manifiesta rotundamente en contra de todo matrimonio, que identifica como una tiranía absoluta. “Anularía todos los matrimonios”, vocifera. “El matrimonio es horroroso, es lo peor que hay” añade, gritando igualmente. Tras esto parece sentirse más capacitado para continuar. Lanza el argumento de que es absurdo ceder todos tus bienes a una mujer por causa del enamoramiento, siendo esto último un engaño. El matrimonio es una tiranía, insiste. Pero Daorino reacciona. Éste le pregunta al intrépido JCab si lo suyo no es una tiranía. Como denunciándolo truena: “¡Vamos a hablar de la tiranía del egoísmo!” Dice que la condena jcabiana del matrimonio es fruto de un sistema y que la gente ni quiere tener hijos, ni formar una familia, ni comprometerse, sino que sólo piensa en divertirse y en el sexo rápido. “Conozco muchas amigas de treinta años que, por su actitud, las imagino con cincuenta años con cinco gatos, solas, o trabajando en un burdel regentado por chinos”, concluye. Y así, de esta manera y no de otra, fue como Daorino se convirtió en un formidable paladín de la institución matrimonial.

Pablo de la Línea, divertido y, a lo que parece, con intención de divertirse, muestra a JCab un libro, que le recomienda. Jocoso y exultante enuncia el título: Taller de seducción: guía para mejorar la autoestima, gustar a los demás y abrirse al amor. Todos ríen, especialmente Daorino, con muy abundantes y sonoras risotadas. JCab responde inmediatamente, calificando al libro de mentira. Pero Pablo de la Línea le conmina a no acaparar el mercado de las palabras, que también es un mercado, según dice.

De Lorenzo retoma ahora el asunto de la tiranía de la banca y la finanza. Denuncia con energía que el Banco Central Europeo presta dinero a los bancos al 1% de interés, mientras que estos últimos prestan a la gente al 5% ó 6%. Pablo de la Línea, siempre atento al papel salmón, añade a esto el dato de que ni siquiera prestan, salvo que tengan mucha seguridad de devolución. Ahora invierten el dinero en deuda y ganan más, señala con amargura. Para concluir con una petición muy típica en él: “Todos tenemos que asumir nuestra parte alícuota de culpa, ya que todos estamos en la pequeña usura”. De Lorenzo no está de acuerdo con esta última afirmación e insta a no socializar la culpa.

Esta intensa sesión está a punto de terminar. El rifirrafe del final es mejor transcribirlo directamente en forma de diálogo: 

- JCab: Es tiranía no darse cuenta de que somos unos tiranos.
- Pablo de la Línea (provocador): ¿Y cómo se sale de la tiranía?
- JCab (dialogante): Mediante el altruismo.
- Pablo de la Línea (desafiante): Pero, ¿eso cómo se hace? Aquí y ahora.
- Daorino (terciando y escandalizando): Prefiero presentarme con hombres armados al Parlamento.
- Pablo de la Línea (indignado y vociferando): ¿Qué solución es esa? ¿Quítate tú para ponerme yo?
- Daorino (retador): ¿Qué pasa?, ¿qué pasa?
- Pablo de la Línea (ridiculizando la expresión): ¿Qué pasa?, ¿qué pasa? ¡Anda ya!
- Daorino (firme): Cada uno decide cómo solucionarlo.
- Pablo de la Línea (nervioso y gritando): ¡No acapares la palabra, tirano! ¡No acepto tu tiranía!
- Todos (voces de difícil transcripción).
-        
Y así terminó este particular debate, en el que nadie pudo dejar de ser quién es y cada uno pareció felicitarse de su propia actuación.■


Frases célebres:
- JCab: El matrimonio es horroroso, es lo peor que hay.
- JCab: El enamoramiento es un engaño.
- Daorino: ¡Vamos a hablar de la tiranía del egoísmo! (denunciando la condena del matrimonio hecha por JCab).
- Daorino: Conozco muchas amigas de treinta años que, por su actitud, las imagino con cincuenta años con cinco gatos, solas, o trabajando en un burdel regentado por chinos.
- JCab: Es tiranía no darse cuenta de que somos unos tiranos.

SUFRIMIENTO Y GLORIA EN LA MONTAÑA

A aquellos que hacen que el Hombre tenga algún valor.




Entrenar duro, levantar tu cuerpo y decir que es mi voluntad quien manda, luchar contra las comodidades y sufrir por amor hacia uno mismo... ¡y hacer todo eso cada día! Muchos no le encuentran sentido a tal afán de superación, o, lo que es lo mismo, o casi lo mismo, a tal afán de sufrimiento. No obstante, no es otra cosa que sufrir aquello que nos hace crecer, es la constancia y el esfuerzo lo que nos hace ser algo: no hay gloria sin sufrir y sin sentir dolor.

Aquellos que tachan de locos a los de voluntad superior tienen un serio problema. Primeramente son unos envidiosos. Seguidamente son unos vagos, unos pusilánimes incapaces de reconocer una proeza. Unos venidos a menos o directamente nada: son los adalides de la moral de esclavos, de rendidos, de gusanos... 

¿Y qué es la gloria? Para mí no es otra cosa que ese momento "egoísta", ese momento de comunión con uno mismo en el que todo deja de importar, en el que uno se siente ajeno a la propia noción del tiempo y a todo sentimiento que nos envenena con maldad, ese instante en el que te desenvuelves de toda realidad humana y te sientes eterno y elevado, ese instante en el que nace el héroe; es sólo en ese instante en el que te afirmas realmente como un único absoluto, como un ser realmente especial; es ese instante en el que los dioses te miran a la cara con admiración por tal reivindicación, proveniente de un simple mortal.


Y ESE INSTANTE LO ES TODO.■


Artículos de interés:
- El último  hombre contra el superhombre.
- La esperanza de la voluntad y la voluntad de la esperanza.

ELLOS


Adolf Hitler decía algo parecido en el «Mein Kampf»: «El papel que desempeñan los judíos en la prostitución y, sobre todo, en la trata de blancas, podía ser estudiado en Viena más fácilmente que en cualquier otra ciudad de la Europa Occidental, excepción hecha, tal vez, de los puertos del Sur de Francia. Y Hitler añadía: «La primera vez que constaté que era el judío impasible y desvergonzado quien dirigía con una experiencia consumadas aquélla explotación indignante del vicio en la hez de la gran ciudad, noté un ligero escalofrío en la espalda. Después, el furor se apoderó de mí.»

En Francia, el judío León Blum había ascendido a jefe del gobierno del Frente Popular, en 1936. Había publicado, en 1907 un libro titulado «Du Mariage» (Del Matrimonio), y la obra había sido reeditada poco antes de su acceso al poder. En él, León Blum hacía muy explícitamente la apología del vagabundeo sexual para las muchachas cristianas: «Que ellas se entreguen cuando tengan ganas», escribía (página 279). «La virginidad, rechazada alegremente y muy pronto» era para él la solución (página 256). «Que antes del matrimonio, la mujer se prodigue en todo lo que hay de ardiente en su instinto, todo lo que hay de inestable en su capricho; que se consuma por un número indeterminado de aventuras.» (página 25) León Blum insistía: «Es algo bárbaro que en pleno vigor de su juventud, la virgen, so pena de degradación y de deshonor, deba refrenar en ella el instinto que es el mismo movimiento de la naturaleza.» (página 296) Y se dirigía directamente a las muchachas de Francia: «El sentimiento del honor que os protegía era artificial y estúpido…» (página 265).

Convenía, pues, terminar con estos viejos prejuicios inculcados por el catolicismo reaccionario: «Pienso que, en el futuro, nada subsistirá de estas costumbres» (página 280). «Vuestro prejuicio no es nada cuando se le aísla de las costumbres salvajes o del ascetismo religioso que lo patrocinaron antaño. Corresponde, como se dice, a una supervivencia de las épocas pretéritas de la civilización.» (página 292)

Al otro lado del Rhin, en la Alemania nacionalsocialista, Julius Streicher, el director del periódico antisemita «Der Stürmer» había escrito un artículo sobre el libro de León Blum. Su conclusión era, tal vez, un poco brutal: «El pretende tratar del problema sexual. En realidad, esta obra es una llamada invitando a todos los judíos a mancillar sistemáticamente y metódicamente a las mujeres y muchachas no judías.»

 ISRAEL Y LA TRATA DE BLANCAS, de Hervé Ryssen, págs. 17-18


No piensen que esta mañana me he levantado con el antisemitismo encendido. No, no puede ser porque no soy antisemita. Sí me he levantado con la desconfianza habitual hacia todo aquello que no sea "blanco", aunque en realidad esa desconfianza es sentida de forma cada vez más generalizada. Por supuesto, si me he levantado con mi repulsa hacia el sionismo. No porque piense que los judíos no tienen derecho a tener una tierra, un lugar donde crecer y hacer aquello que tanto les gusta, sino porque niegan el futuro, la tierra... porque aniquilan y avasallan a otro pueblo, a otro grupo étnico muy bien diferenciado.

No obstante, qué más da cómo me haya levantado, este artículo será considerado racista, antisemita, incitador al odio... ¿qué más da lo que haga? Eso sí, no me voy a callar.

Ellos, siempre ellos. Están desde los inicios del liberalismo, desde los inicios del marxismo... Toda forma de capital les excita. Manejan la banca, no obstante. Son fanáticos de los medios audiovisuales, adictos al cine, por ello manejan la televisión, Hollywood y un montón de medios de papel. Así podrán inculcar las nuevas ideas, esas ideas que destruyen al individuo, llenándoles de un odio visceral hacia todo lo "viejo", "puro", "duradero", "sagrado"... ¡hacia ellos mismos! (autoodio y autoculpa)

Los hay que se disfrazan de derecho-humanistas, que crean fundaciones que pretenden ayudar al tercer mundo, luchar contra las desigualdades y bla bla bla, aunque en realidad su labor es incitar la culpabilidad en los hombres blancos, en fomentar el odio, el racismo y el resentimiento contra y hacia los blancos. Todo es culpa nuestra, y ese es su discurso.

Ellos, siempre ellos, si. La banca que hoy tiene secuestrada a las naciones, aprieta con la soga a sus ciudadanos autóctonos que deben pagar una deuda que no han generado: porque la crisis se debe a que la banca solicita que le paguemos todo aquello que "le debemos"; esa banca privada que se quiere quedar con el capital y el trabajo de las naciones y de los hombres que la componen. ESTA CRISIS NO ES OTRA COSA QUE UN PASO MÁS HACIA EL NUEVO ORDEN MUNDIAL, UN PASO QUE HARÁ A LOS AMOS MÁS AMOS AÚN.

Hoy nos obligan a asumir la universalidad, la humanidad, todo aquello que niegue nuestra propia identidad: en el futuro, quien sabe, no existirá otra cosa que el judío y los otros. Todo nacionalismo será aniquilado, menos el de los judíos, toda identidad racial deberá ser aniquilada, menos la de los judíos. El derecho a existir no es tal para el resto, sólo para los judíos, sólo ellos deben ser los diferenciados, los únicos, como elegidos que son.

He escrito todo esto y no he hablado del texto. Y es que el texto habla por sí mismo, así que lo que yo diga sobra, todo esto que he dicho en realidad sobra. Aunque he de decir que la moral liberalizadora, esa moral que hace a todos supermodernos, esa mentalidad actual que se traduce en lascivia, vicio y regalarse carnalmente viene del envenenamiento generado por ellos, siempre ellos, mediante ese marxismo cultural. Y el texto de Hervé Ryssen creo que es explícito en ese sentido, es decir, en el sentido de los planes que tienen para nuestras mujeres y para nosotros los varones.

Y no quiero ser injusto, porque en realidad siento admiración hacia el judío, pero admiración no bajo el sentimiento de idolatración, sino bajo el sentimiento de profundo respeto hacia un enemigo formidable, pues eso es el judío, un enemigo formidable. Y es que en cierto modo los judíos hacen lo que tienen que hacer. Somos nosotros quienes no hacemos la otra parte: defendernos (y atacar). Los judíos no son ese pueblo pobrecito, no son ese pueblo que nos han enseñado las películas de Hollywood en esos dramas sobre la Segunda Guerra Mundial. El pueblo judío es un pueblo guerrero, es un pueblo que hace correr la sangre, es un pueblo fuerte a pesar de su moral de esclavos, esa moral abrahámica.

No obstante, hay muchas formas de ser judío, pues no todos son la hez, LA MAYORÍA NO LO SON. Los hay antisionistas: Red Judía Antisionista Internacional, por ejemplo. Existen judíos formidables como Israel Shahak, que en palabras de David Duke: "un superviviente del holocausto judío y ciudadano israelí que tuvo el coraje moral e intelectual de desafiar el supremacismo judío que pone en peligro tanto a judíos como a gentiles."

Esta última parrafada no la pongo para evitar que me llamen antisemita o racista, pues yo sé bien que no soy racista en el sentido de odio racial.De hecho no es mi intención evitarlo, hace tiempo que escribo sin importarme lo que personas "automáticas" me digan o piensen. Mi libertad y mi lucha no está condicionada por ellos, sino contra ellos, los colaboracionistas y quienes les manipulan. Ya basta de tener miedo, es el momento de hablar bien alto y dar fuerte allí donde hay que dar.


Algunos de los muchos sitios donde se fomenta el racismo antiblanco:

"Espíritus revolucionarios y espíritus propietarios", por Friedrich Nietzsche


El único remedio contra el socialismo que queda en nuestras manos es el siguiente: no provocarlo, es decir, vivir nosotros mismos moderada y sobriamente, eludir en lo posible la ostentación de cualquier suntuosidad y venir en auxilio del Estado cuando grave con onerosos impuestos todo lo superfluo y lujoso. ¿No os gusta este remedio? Entonces, ricos burgueses que os llamáis «liberales», confesaos que no es sino la actitud de vuestro propio corazón lo que encontráis tan terrible y amenazador en los socialistas, pero en vosotros mismos lo aceptáis como inevitable, como si ahí fuese algo distinto. Si, tal como sois, no tuvieseis vuestra fortuna ni la preocupación por su conservación, esta actitud vuestra os haría socialistas: sólo la posesión os diferencia de ellos. A vosotros tenéis que derrotaros si queréis derrotar de cualquier forma a los contrarios a vuestra prosperidad. ¡Y si esa prosperidad fuese al menos bienestar real! No sería entonces tan exterior ni provocaría tanta envidia; sería más comunicativa, más benévola, más equitativa, más solícita. Pero lo inauténtico e histriónico de vuestros goces de la vida, que están más en el sentimiento de contraste (de que otros no los tienen y os lo envidian) que en el sentimiento de plenitud y acrecentamiento de la fuerza –vuestros alojamientos, ropas, carruajes, vitrinas, exigencias del paladar y en la mesa, vuestro bullicioso entusiasmo por la ópera y la música, finalmente vuestras mujeres, formadas o cultas pero de vil metal, doradas pero sin el sonido del oro, elegidas por vosotros como piezas de alarde, que se ofrecen a sí mismas como piezas de alarde–: estos son los ponzoñosos difusores de esa epidemia que como sarna socialista del corazón se va ahora propagando cada vez más rápidamente por entre las masas, pero que tiene su primer asiento y foco de incubación en vosotros. ¿Y quién detendría ahora esta peste?

FRIEDRICH NIETZSCHE, "Humano, demasiado humano" (Vol. 2). AKAL ediciones, año 2001. Pág. 92. Traducción de Alfredo Brotons Muñoz.■

EL 29 M, SINDICATOS Y PARTIDOS: ENTRE PASACALLE Y TEATRO


Un viernes 17 de septiembre de 2010 publique un artículo que causó bastante polémica:

Por aquel entonces se había convocado una huelga general para el 29 de septiembre de 2010, patrocinada por CCOO, CGT y UGT contra la reforma laboral de 2010, la reducción salarial en el sector público y la congelación de las pensiones. Fue la primera huelga que sufrió el gobierno de Zapatero y quien la recuerde sabrá que fue una farsa más o menos bien orquestada, pues la reforma se aprobó el 9 de septiembre de 2010, 20 días antes de la huelga, ante la parálisis de los sindicatos.

Como nos dicen ahora sobre la reforma laboral que aprobó el Partido Popular, la reforma de 2010 se hizo para la creación de empleo, pero todo el mundo bien sabe lo que ha pasado:


No obstante, volviendo a la huelga de 2010, los sindicatos calificaron la jornada como exitosa, y yo no entiendo cómo pueden hablar de éxito cuando no han conseguido nada, cuando no han cambiado nada contra aquello que quieren cambiar o impedir. Sin duda, golpes de pecho de unos ricachones sindicalistas, que desde sus despachos se quedan tranquilos ante una posible buena proyección hacia los medios y el público en general, dando la impresión de que algo hacen, de que algo hacen por los trabajadores. Pero los sindicatos sólo hacen las cosas, al menos los mayoritarios, por y para ellos mismos.

¿Es que nadie se ha dado cuenta de que protestar pacíficamente no sirve para nada? Tiene el mismo efecto desfogante que aquel que siente una adolescente gritona ante su cantante favorito en primera línea en un concierto. La gente patalea pero las reformas siguen adelante. Tú pataleas pero el crudo sube, el desempleo sube, los impuestos suben o se crean, etc. ¿No creéis que hay que hacer algo más contra eso? ¿No os dais cuenta de que si protestar sirviera para algo NO nos dejarían protestar? La lucha se va a tener que llevar a cabo violentamente, es hoy la violencia la que puede poner un poco de orden: si no fuera así el estado no tendría sus propios medios para la represión. Contra la porra del estado represor y antiespañol, nuestro puño cerrado en sus mentones, nuestras botas en sus cráneos y lo que haga falta.

Pues bien, durante la administración de Zapatero hubo otra huelga general el 27 de enero de 2011 contra la reforma de las pensiones, en la que no participó ni UGT ni CC.OO. De esa no se acuerda nadie.

Ahora hemos tenido la huelga general del 29 de marzo de 2012. Es la primera que le han hecho al gobierno del Partido Popular: y es que con el PP la "izquierda" hará muchas cosas, hasta puede que salgan con el NO A LA GUERRA que nunca prorrumpió para defender a Gadafi porque gobernaba el PSOE si es que el PP decide apoyar una invasión futura a otro país soberano. Y de nuevo salieron una multitud de sindicatos, y a la cabeza los ricachones de UGT y CC.OO. Protestaron por lo mismo que en 2010, es decir, porque la reforma supone abaratar el despido. Una reforma que fue aprobada el 10 de febrero de 2012, modificando la reforma laboral de 2010. Han llegado más de un mes tarde, pero salen diciendo que todo fue un éxito... ¡aunque no hayan conseguido nada! Presumirán de demócratas, de civismo, y de muchas cosas, pero qué van a conseguir, ¡qué conseguirán!: pues nada. Sin duda, más teatro, más espectáculo y simulacro. Y es que no vamos a alcanzar nada hasta que le demostremos al gobierno de ocupación que somos, los trabajadores, temibles; o mejor, no conseguiremos nada hasta que derroquemos el gobierno de ocupación que hoy preside, que como el anterior, no representa ni sirve los intereses de un estado nacional español. 

Pero ante todo hay que dar un golpe en los sindicatos mayoritarios, cuya labor no favorece a los trabajadores, cuyas políticas están lejos de ser revolucionarias y un contrapeso real contra el propio gobierno y el poder plutocrático: ellos no suponen sino más liberalismo, más sistema, no son más que una sirvienta. Y bien, políticos corruptos, sindicalistas corruptos, empresarios y banqueros corruptos y... ¡trabajadores corruptos! Porque no pensemos en los trabajadores como gente santa, como los buenos, como las víctimas de la reforma laboral. Los trabajadores son hoy unos siguidistas, algunos unos pillos, que también miran por su propio interés, por su propio interés individual sin importar los demás. El espíritu de las personas está envenenado de arriba a abajo, desde el que más tiene hasta el que menos tiene. Afortunadamente quedan auténticos luchadores, auténticos nacional revolucionarios:


Pero si los sindicatos han llevado a cabo su pasacalle el 29 de marzo, los partidos políticos siguen con sus actuaciones formidables. El PSOE se ha posicionado en contra de la reforma, el mismo PSOE que abarató el despido y otras lindezas en 2010, el mismo que redujo el salario a funcionarios, etc. El PSOE es en oposición muy pancartero, muy con los pobres, muy con el pueblo. Pero con el gobierno en sus manos actúa como un gobierno liberal más, como un vasallo del capital, y encima de forma más "dura" y menos eficiente, porque dos veces que ha gobernado el PSOE, dos veces que ha arruinado el país: pero la gente traga, la gente no tiene memoria. El discurso del PSOE es demagógico y falso (El PSOE se acoge a la 'reforma laboral de Rajoy' para despedir a 65 trabajadores municipales), te dice muchas cosas agradables, se aúpan como buenos absolutos, pero luego hacen, ¿qué hacen? Actúan como un Partido Popular: apoyando y promoviendo invasiones militares a países soberanos, privatizando, sometiéndose a la banca, llevando a cabo recortes y abaratamientos, etc. Del PP poco digo, es igual de corrupto y mentiroso que el PSOE, es lo mismo que el PSOE o el PSOE lo mismo que el PP -qué más da-, sólo que su discurso parece más consecuente, más consecuente con su liberalismo, donde el trabajador es simplemente una mercancía, ya que éste no es persona, sino un producto, un producto que debe venderse en el mercado de trabajo. ¿Dónde están las personas? EL MUNDO, DEFINITIVAMENTE DESHUMANIZADO. Pero esto ya lo sabíamos. Y lo sabemos, ¿y qué vamos a hacer? Esto me anima a la rebelión, pero en la calle sólo hay cobardes, cobardes con miedo a perder sus cuatro baratijas. Los dispuestos vemos con impotencia cómo suceden los acontecimientos, cómo España es títere de órdenes que vienen desde fuera, de cómo España carece de un modelo productivo, de cómo España carece de todo lo necesario para sobrevivir como nación y como pueblo. 


Se avecinan tiempos mucho más aciagos y terribles.


Enlaces de interés:
- Hora 25 - 13/2/2012 - Análisis de la Reforma Laboral 2012
- Huelga General 29M, razones para apoyarla
- Rajoy aprueba el mayor recorte de la historia y una gran subida de impuestos.
- La banca critica la huelga.

PEÑA SACRA DE RANCHILES, EN BOLONIA (TARIFA, CÁDIZ)

Lugar donde se encuentra el yacimiento


Todo el que busque información sobre los celtas encontrará un mapa que presumiblemente delimitaría la presencia de este grupo étnico en Europa. Éstos estuvieron en la Península Ibérica, pero dichos estudios no reflejan que llegaran hasta su zona más meridional. No obstante, cerca de las ruinas de Baelo Claudia (Tarifa) he podido comprobar de primera mano que posiblemente los celtas si pudieron establecerse en la zona, al presentarme ante un altar de piedra que es conocido coloquialmente como Piedra Escalera; y a pesar de su abandono y su pasar desapercibido para el ojo distraído, se trata de una rareza, como de algo que no debería estar ahí, una pieza de otro puzle que tanto historiadores como arqueólogos tienen problemas para su ubicación.


En muchas referencias bibliográficas los celtas son descritos como un conjunto de pueblos de la Edad de Hierro de origen indoeuropeo. Y bien cabe destacar que los griegos llamaban a los celtas "hiperbóreos". No obstante, si existe más constancia de los Íberos, concretamente de los turdetanos (descendientes históricos de los Tartessos), sobre quienes una hipótesis sugiere que llegaron a la Península Ibérica en el periodo Neolítico y que, presumiblemente, no serían de origen indoeuropeo. Sobre ellos han escrito varios historiadores griegos, como Heródoto o Estrabón, existiendo referencias a los Íberos que se remontan desde el siglo VI a.C. Dicho esto, he de advertir que todo lo que concierne a este tema no está exento de especulación interpretativa.

No obstante, hay que tener en cuenta que aunque los griegos llamaran Iberia a toda la Península Ibérica, celtas e íberos eran dos culturas diferenciadas, siendo los celtíberos simplemente uno de los pueblos célticos de la Península Ibérica o una referencia a las tribus celtas o celtizadas, constituyendo a su vez otra cultura diferenciada de las otras dos citadas. Transcribo literalmente de una de las fuentes consultadas: "Este pueblo celtíbero habitaba al oeste de la Cordillera Ibérica. Los romanos los consideraban una mezcla de celtas e íberos, diferenciándose así de sus vecinos, tanto de los celtas de la meseta como de los íberos de la costa".

Sin más, adentrémonos en los entresijos de la Piedra Escalera o Peña Sacra de Ranchiles.

Está situada en la vertiente sur de la Sierra de la Plata, muy cerca del Oppidum de la Silla del Papa. Se trata de un bloque de arenisca de unos 16 metros de largo por 12 de ancho y unos 3 o 5 metros del atura. Con sólo observarla uno piensa casi de forma instantánea que debió tratarse de un lugar de ofrenda y sacrificio a los dioses. No obstante, a pesar de todos los datos mencionados, no ha sido fácil identificar qué cultura pudo ser la que tallara sobre la piedra en aquel lugar, con vistas a la ensenada de Bolonia. Aún así existen ciertas evidencias que pueden ponernos en la pista, ya que se sabe de la presencia de otras tres construcciones semejantes: Ulaca en Ávila, Panoias en Portugal y Susa en Italia.

CASTRO VETÓN DE ULACA
PANOIAS (PORTUGAL)
El oppidum de Ulaca data de la segunda Edad de Hierro y está asignado con bastante seguridad a los vetones, una de las muchas tribus celtas que se instalaron en la Península Ibérica.

La estructura hallada en Susa, en el Piamonte italiano, también data de la Edad de Hierro. A pesar de la multitud de hipótesis al respecto se interpreta el elemento como un área de sacrificio celta, y posiblemente dedicada a un jefe local llamado Cozio.

Por último, el Santuario de Panoias, atribuido a los celtas y excavada en granito, en el norte de Portugal. Según la bibliografía manejada dicho santuario siguió siendo utilizado por los romanos al menos hasta el siglo III d. n. e. para culto de Serapis, un dios oriental de origen egipcio.

Tras todo este repaso parece más que probable que la Peña Sacra de Ranchiles tenga una clara relación con los celtas. Algunos autores como Plinio o Estrabón hablaban de un pueblo llamado celtici, situado en el actual Campo de Gibraltar, aunque algunos autores modernos piensan que no se trata de un detalle relevante o de un dato que haga referencia explícita a los celtas.



A pesar de todo estos datos sigue tratándose una incógnita históricoarqueológica, que en realidad no es tal. Los celtas, como pueblos del norte, hiperbóreos, fueron de fenotipos muy particulares. Dichos fenotipos no son difíciles de encontrar por la zona. Se trata simplemente de una intuición, o quizá de un deseo, o puede que se trate de mi fantesear con querer ser descendiente de aquellos excavadores de roca, de un auténtico pueblo guerrero; pero una cosa está clara, cuando uno profundiza en el legado cultural de la zona en concreto y de Andalucía en general, cuando uno ve con los ojos, simplemente con la vista, el legado genético, que se traduce en el fenotipo, cae el mito propiciado por intereses políticos sobre que los andaluces descienden de los musulmanes que tomaron con la espada esta tierra, tierra de la que fueron expulsados heroicamente.■


Bibliografía consultada:

CONTRA EL SEXISMO: UNA VISIÓN NACIONAL REVOLUCIONARIA

Ser nacional revolucionario significa ser ni de izquierdas ni de derechas. Es seguir la tercera vía, una tercera vía que se rebela contra las dos fuerzas del capital: el liberalismo y el marxismo, aunadas en ese plan internacionalista que es el mundialismo. Para mí ser NR consiste también en defender tu nación desde una perspectiva combativa e inconformista, desde el orden natural y mirando hacia toda la comunidad que defiende, una comunidad con una identidad claramente diferenciada. Pero últimamente miro, no sin desagrado, cómo la línea nacional revolucionaria se adhiere a movimientos nada nacional revolucionarios que a buena gana nos encerrarían entre rejas o nos meterían una paliza; incluso observo cómo adopta algunos de sus principios, como el feminismo, ¡nadie sabe por qué!, vomitando innumerables barbaridades y falsedades demagógicamente.

El feminismo es el sexismo que hoy domina. No es la igualdad con los hombres lo que persigue, pues si así fuera protestarían contra todas esas ayudas que reciben los empresarios por contratar mujeres en lugar de machacarnos con el victimismo y con el que "antes las...", como si las mujeres de antes estuvieran esclavizadas por los hombres o no fueran libres, no tanto como los hombres, como si los hombres no amaran a las mujeres, disfrutando de tenerlas amarradas en la cama (a mi abuela le da miedo salir a día de hoy a la calle, y antes, me decía, caminaba a sus anchas, con total seguridad, sin miedo). Las mujeres son hoy un sector de la sociedad que beneficia al y se ve beneficiada por el capital. Aliarse con el feminismo no significa otra cosa entonces que aliarse con el sistema y servir al capital, no es otra cosa sino la instrumentalización de la mujer, la ideología que más que nunca ordena y somete a la mujer diciéndole constantemente contra quien debe rebelarse y lo que tiene que hacer: liberarse de toda obligación personal (familia) y librar su batalla contra el "opresor", el hombre. El feminismo le ha dicho a la mujer que las mujeres antes no eran libres porque no eran dueñas de su cuerpo, porque no trabajaban (¿cómo?), porque iban tapadas con prendas parecidas al burka (¡pero qué dicen!), etc. Pues óiganme, feministas, hay mujeres bien constituidas, no envenenadas, que libremente asumen su verdadero papel como madres y protectoras del hogar, como educadoras, depositarias y transmisoras de los auténticos valores que hacen de una sociedad un lugar sano y saludable. Y no, no son un mero vientre, no son simples paridoras. Ni el hombre es un simple polinizador, ni un monstruo que deba ser hoy reeducado por unas cuantas que se creen... ¿qué se creen?, unas cuantas que a la mínima te llaman machista o cualquier otra lindeza.

Hoy ser feminista es bueno, defender los derechos de las mujeres es bueno. ¿Por qué ese derecho no puede recaer también sobre los hombres? ¿Por qué los hombres no tienen derecho a defenderse? ¿Por qué los hombres no pueden ser machistas y defender sus derechos? Claro, ser machista significa tener una mentalidad supremacista respecto a la mujer y no perseguir la igualdad de derechos respecto a la mujer, mientras que el feminismo sería, según el diccionario, un "movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres". El diccionario dice muchas cosas. Pero feminismo es "tendencia hacia lo femenino", no es otra cosa que esa, lo mismo que racismo es "tendencia hacia la raza" y para nada odio racial. ¡Malditos estos tiempos de neolengua donde las ideas no pueden campar a sus anchas con un significado verdadero!

Y bien, "tendencia hacia lo femenino" no connota ninguna reivindicación de igualdad respecto hacia los hombres, sino una clara adhesión, escrupulosa y radical adhesión, hacia todo lo que tiene que ver con lo femenino. Por supuesto, me sumo a esas mujeres que defienden su propia identidad como tales, que defienden lo eterno femenino: mal hace aquella que quiere igualarse a los hombres. No obstante, esto en el terreno de la identidad sexual. En cuanto al terreno de los derechos éstos deben permanecer en igualdad para todos los hombres y mujeres de una misma comunidad, ya que no son menos uno respecto al otro y su peso es el mismo, aunque sus proyecciones distintas. Así que no hay que defender derechos para las mujeres, sino para la comunidad. Los derechos son para todos. Y si en el pasado ha habido abusos no es culpa de nuestra generación, no tenemos la generación actual que pagar ninguna deuda del pasado, porque eso sí que es una tara marxista, una tara a su vez adoptada del judeocristianismo, ese ansia de unos de querer hacer culpables a los presentes de un pasado que no vivieron, como si los presentes fueran herederos de las faltas del pasado cual pecado original. Y esos abusos no fueron sólo contra la mujer, sino contra toda la clase trabajadora, ni todo lo que le pasa o haya pasado a la mujer es culpa de los demás. Si somos nacional revolucionarios, ¡si somos revolucionarios!, es porque queremos ¡empezar! algo nuevo, construir y forjar nuestro propio destino sin ningún tipo de resentimientos. Nuestra revolución debería y deberá suponer una ruptura con todas las épocas: la rueda ha dado ya un giro y el nuevo giro debe empezar con el empuje de nuestra impetuosa fuerza en un camino ascendente.

Y ataquemos a la paridad, que no debe ser por una simple razón: un número igual de hombres y de mujeres es un freno para el ascenso de los mejores. A un puesto de trabajo deben acceder... una revolución la hacen... ¡la hacen los mejores, los más capacitados, al margen del sexo! Y que no vengan hablando de paridad las feministas, feministas que hacen una revolución para mujeres, y sólo para mujeres, a quienes se adhieren algunos hombrecillos.

Y yo digo que cualquier feminismo es malo, provenga de donde provenga, se tiña con lo que se tiña, diga quien lo diga. El feminismo significa ruptura, lo mismo que lucha de clases concurre a ruptura. ¡Contra el feminismo y el machismo unidad, contra el mundialismo soberanía nacional, contra la lucha de clases comunidad nacional! Seguir la senda del feminismo es adentrarse en la lógica marxista y de lo políticamente correcto, es generar una confrontación absurda, aumentar la desigualdad entre hombres y mujeres en favor de la mujer porque esa igualdad feminista se consigue... ¿cómo se consigue? Dando facilidades a la mujer en forma de ayudas al empresario en cuanto a inserción laboral, fomentando el aborto, descuidando la familia, magnificando la violencia de género, protagonizada en gran medida por inmigrantes, y dando una imagen de la mujer como no agresora potencial y si de pobre víctima (Enlace 1) (Enlace 2) (Enlace 3), etc. ¡Qué no os engañen! Aquí hay una clara voluntad de supremacismo femenino mediante una estrategia que ya conocemos de sobra y que utilizan multitud de colectivos. Asimismo, que decir sino afirmar que esa mentalidad de la mujer oprimida es algo moderno

En definitiva, el machismo es una lacra, cierto, pero el feminismo no es mejor. Un nacional revolucionario, de la misma forma que se desmarca de toda orientación desfasada por inexistente y ficticia de izquierda y derecha, lo mismo debe hacer con el sexismo, provenga de donde provenga, pues si no es así de nada se van a diferenciar los partidos nacional revolucionarios de otros pertenecientes a lo que podríamos llamar izquierda tradicional.

Mal orientadas están las mujeres si van adhiriéndose al feminismo, que será muy moderno, pero nada conveniente. Igualmente, decirles que son unas desagradecidas, cual inmigrantes a quienes todo se les da y encima se quejan. Los hombres han defendido el hogar incluso con la vida, han perecido en guerras por grandes ideales y por la familia, han hecho y siguen haciendo los trabajos más duros y arriesgados y os han protegido a vosotras, pandilla de gritonas, bolleras y ridículas mujeres (PRUEBA DE LO DICHO). Si de justicia histórica se trata...¡Los hombres del mundo reclamamos una muestra o gesto que repare tales daños hacia los hombres, que tanto han sufrido durante siglos al servicio de la protección de la mujer, de la familia y de la patria! Por supuesto, reconocemos el servicio de la mujer, como elemento protector del hogar y dadora de vida, habiendo sido la garantía, como sigue siéndolo, del futuro de nuestro pueblo, un futuro en juego por la irresponsabilidad tanto de hombres como de mujeres.

Así que un nacional revolucionario no debería tener en cuenta el sexo para defender unos derechos u otros, porque un nacional revolucionario debe defender los derechos para toda su comunidad. Porque es lo más justo, porque es lo verdaderamente revolucionario, porque en tal mentalidad sí que no hay discriminación, porque en dicha visión el sexismo brilla por su ausencia y porque en dicho ánimo si se respira UNIDAD.■


NOTA: Este texto es una respuesta a un artículo de título "En defensa del feminismo" publicado en TdE.