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EGOCENTRISMO, MESIANISMO E IDEOLOGÍA

FUENTE ORIGINAL, AQUÍ

Caricatura de Mahoma realizada por Kurt Westergaard


Debate organizado por Foro Identidad y celebrado el 12 de febrero de 2011

TEMA DE DEBATE: EGOCENTRISMO, MESIANISMO E IDEOLOGÍA

HORA DE COMIENZO Y FINALIZACIÓN: 11:10 -13:15

ASISTENTES: DAORINO, DE LORENZO, TRIV, PABLO DE LA LINEA, JRAM, JCAB, JDIA, PRIET, DEL VALLE, MAGO MARQUEZ, GUAY

COMPILADOR: DAORINO


Si bien el debate tiene un título, no es éste siempre el que domina el debate. Y es que si en algo se caracterizan los debates de Foro Identidad es en la facilidad de los contertulios en derivar a asuntos que no se ciñen al tema a tratar. No ha sido menos esta vez.

El debate dio comienzo con la lectura de un texto de Daorino:
EGOCENTRISMO, MESIANISMO E IDEOLOGÍA
Por DAORINO

A muchos le sonaba cacofónico el título que da nombre al debate de hoy. Se impuso por mi empecinamiento. Bien han dicho que ha sido producto de mi capricho… y hasta cierto punto es verdad. Pero he aquí que voy a explicar todo, no para desmentir lo anterior, sino para dejar claro que mi capricho, mi empecinamiento, tienen una razón de ser, una lógica.

No podemos soslayar la relación existente entre egocentrismo e ideología. Pero tales conceptos se enriquecen si intercalamos entre ambos el concepto mesianismo. Es tal la relación con los otros dos conceptos que, bajo mi punto de vista, el no incluirlo sería una irresponsabilidad. El concepto mesianismo, que es el que causó tanta mueca de desdén, es el concepto clave del debate de hoy, o debe serlo, y quien no lo vea pues que escuche, pues dicho concepto es el que articula los otros dos, es el nexo, la definición de la mentalidad de muchos líderes habidos en la historia, como Stalin, por ejemplo.

El egocéntrico es una persona, que al contrario que el orgulloso, depende de los demás. El egocéntrico se nutre de los elogios y de las lisonjas de otros. No es dueño de sí, no es un ser seguro. El orgulloso, por otro lado, es una persona segura de sí misma, no necesita de los demás. El primero necesita el amor de los demás porque no sabe amarse a sí mismo, el segundo se ama a sí mismo. El primero es inseguro, se derrumba en cuanto las lisonjas se vuelven improperios. El segundo bien se mantiene impasible ante la lisonja o ante la injuria, porque al final lo que le importa es lo bien que él esté consigo mismo. El primero es lo contrario a lo soberano, lo segundo no es sólo un hombre soberano, sino también un hombre sano.

Pero bien, aquí no vamos a hablar del orgullo, o quizá sí, quién sabe. Vamos a hablar del egocéntrico, del que necesita de los demás. El egocéntrico es por necesidad una persona débil, como bien se ha dicho. Vilipendiará la fuerza y la belleza porque este ser lo que cultiva es el discurso. Halagará a otros para que le lisonjeen y le sigan, se ganará el favor de los demás con mil artimañas para que le sirvan o le adulen. El egocéntrico, para mantener todo esto desarrollará su inteligencia, transformará los conceptos, siempre irá a las presas débiles e inseguras, más débiles e inseguras que el propio egocéntrico.

Todo esto deriva al mesías, al mesianismo. El mesías es el superlativo del egocéntrico. Necesita estar rodeado de aduladores, de seguidores, necesita que montones de personas le escuchen y caigan cautivadas ante su voz y sus pies. El mesías tiene una cualidad, es una persona de voz. No cautiva con la belleza, ni con la fuerza, ni con acciones heroicas, sino con la palabra, con palabras que siempre se traducen en dos conceptos: la promesa y la esperanza. El mesías, persona come-cerebros, encantador de serpientes y pastor de rebaño, atrae a muchos porque necesita del amor de los demás. Todo el que no le ame es malvado. Y quien es mesías puede denominarse el egocéntrico triunfador. Triunfador porque no le siguen porque deban seguirle, sino porque ha convencido a muchos de que le sigan, porque se ha ganado con esmero un montón de voluntades para que le veneren. ¡El mesías es un líder para rendidos!

Y bien, el mesías, persona de voz, siempre está a un paso de crear una doctrina o de conformar una ideología, y si no de crearla, al menos de apoderarse de una base ideológica para conseguir sus fines. La derivada es sencilla, está en el título. Y claro, no podemos soslayar que en cierto modo el egocéntrico es también un orgulloso, pero un orgullo que no se basta a sí mismo. El amor propio es el que recibe de los demás. Es el amor que recibe de los demás el producto de su orgullo, no es él mismo producto de su propio amor.

Y claro, muchos me dirán que una persona orgullosa puede tener sus seguidores. Muy cierto. Pero de sus seguidores no querrá nada que no sea el valor de sus acciones. El orgulloso es más una persona de acción, en lugar de voz. Se ama a sí mismo más que nadie y si alguien le sigue no es porque el orgulloso lo pida, sino o bien porque el otro es su igual o un inferior, una persona débil de voluntad fracasada, una voluntad que necesita de un pastoreo. Si algo querrá un orgulloso es que todos sean orgullosos consigo mismos, es decir, que se valoren, que se quieran, que se quieran superar, que sean de acción, que sean personas que se demuestren cada día que pueden ser mejores.

En definitiva, si bien un mesías pedirá que le sigan, el orgulloso, hombre de voluntad, pedirá un compromiso, pero un compromiso por ellos mismos: es así como se forja un líder de verdad y se alcanzan las grandes gestas heroicas, no sacrificios de pena y dolor abnegado, que tanto daño han hecho a nuestra gran Europa, hundida en una moral de esclavos gracias a los egocéntricos y a los mesías.

Y esto es todo.
El texto, polémico, no dejó indiferente a nadie y fueron varias las reacciones. “Los nuevos mesías”, dice JRam, “son prefabricados”. Por otro lado, Juan Dianes afirma que “no hay que soslayar los fenómenos sociológicos y históricos que propician el auge de estas figuras”. Sin embargo, Del Valle, más duro, no se cortó al decir que en un mundo moderno no necesitamos líderes, que internet ha hecho posible ello (dicha idea se desarrollará posteriormente). El mismo contertulio califica el texto de Daorino como antiguo, como desfasado, como “arenga de sacerdote ateo republicano”. De Lorenzo reacciona diciéndole que su actitud es consecuencia de la mentalidad soft dominante hoy en día, es decir, de la inanición política. Defendiendo a Daorino, De Lorenzo es claro con Del Valle: “Tu sorpresa hacia un discurso clásico, de gran dureza y fuerza, es consecuencia del ambiente que respiramos en lo supuestamente político en este país, una política de figurantes que trabaja con discursos blandos. Los políticos no deciden, se ha generado un tipo de político que forma parte de un teatro y he aquí que te molesta un discurso que sí dice algo y no es neutro”.

Y se suceden las reacciones. Triv comenta que el texto de Daorino define al sujeto traumatizado. Posteriormente se expresa de la siguiente forma: “el individuo está diluido en un mundo de márquetin… En un mundo como el actual nunca hemos estado tan faltos de individualismo, no existe la individualidad, paradójicamente. No existen personalidades relevantes. Todo está homogeneizado. La sociedad en general está traumatizada porque ésta no necesita ideas, ni necesita pensar. ¿Quién hay en Europa que esté pensando? La sociedad está diluida en los placeres efímeros, la gente ha renunciado a tener ideas, a pensar. PUEDE SUCEDER TODO MENOS NADA BUENO. El hombre hoy no tiene valor, no tiene esa personalidad que requiere un hombre de verdad, no existe el hombre con principios. No hay individuos que destaquen. Existe una gran incertidumbre para el futuro”.

JDia también comenta el texto de Daorino, del que dice que “se definen dos tipos de mesianismo o de liderazgo, de orgulloso y de egocéntrico; se habla de una persona que consigue los objetivos de forma natural (líder por naturaleza) y de otro que consigue las cosas de forma artificial (líder mediante artimañas)”. Seguidamente hace referencia a la influencia de las tecnologías como internet, que pueden conseguir ciertas reivindicaciones y mayor cotas de movilización social. No obstante, reflexionando sobre lo enunciado por Triv, señala que con su proposición de un sujeto diluido tiene parte de razón “porque la capacidad de síntesis que tiene que tener una persona para discernir debe ser muy notable, y la gente ha perdido esa capacidad. Pero no estoy convencido de que las grandes individualidades hayan arrastrado a muchos seguidores tal como pensamos. Un Heidegger no arrastró tanto como se piensa, por ejemplo. Hoy puede haber individualidades encubiertas que dentro de unos años salgan a la luz”, concluye.

Del Valle afirma que la tecnología posibilita la acción. “La tecnología no soluciona el problema, pero en Egipto, por ejemplo, internet –con las redes sociales– ha posibilitado que surja la chispa. Si vamos hacia una sociedad plural es normal que los líderes fuertes desaparezcan”, sostiene Del Valle, que a continuación celebra “que la tecnología favorezca la buena anarquía, la libertad de que cada uno pueda ser lo que quiera” (sic). Ante este comentario De Lorenzo se extiende de esta forma: “sostener que las redes sociales van a ser el medio de revoluciones es poco serio. Parece que muchos se creen que nos podemos ahorrar el episodio revolucionario. Cuando en España se bajó el sueldo a los funcionarios el 5% se mandaron emails y hubo movilizaciones, pero no se consiguió nada; los únicos que consiguieron algo fueron los del metro de Madrid con una movilización que se calificó de salvaje por parte de los medios. De esa forma consiguieron que sólo les bajaran el sueldo un 1%. Ni red social ni nada, el trabajo revolucionario no se va a ahorrar por mucha tecnología que haya”.

Siguiendo el mismo hilo de De Lorenzo, JRam expone: “desde que apareció como fenómeno esto de internet siempre se ha hablado de la libertad que impone. Y a mí me ha parecido desde el principio… cuanto menos un dato ficticio. Hoy no llegan al 60% las personas conectadas a internet en España, e imagino que en Egipto serán menos. La revolución o lo que sea en Egipto o demás no tiene nada que ver con internet. En internet nos llegan con poco rigor las noticias, así como en las noticias televisadas. Es todo propaganda y teatro mezclado con sensacionalismo. Las revoluciones surgen por cosas reales, no gracias a internet o facilitadas por internet. En Túnez fue porque subieron a golpe y porrazo el precio de los productos básicos. Hay falta de rigor en las informaciones, no nos comunican realmente lo que está pasando, aunque podamos intuirlo entre líneas”. Triv prosigue redundando al respecto: “la tecnología está en manos de los grandes poderes. La tecnología no es trampolín para reincorporar a la sociedad en el devenir histórico. La masa es inoperante”.

Consecutivamente se habla de que los hermanos musulmanes de Egipto pueden estar detrás de lo que sucede en aquel país. Se dice que éstos no están deacuerdo con el turismo en Egipto a la vez que éstos son acusados de que no quieren potenciar el turismo como industria para el crecimiento económico. Es así cuando JRam vuelve a tomar la palabra: “si existen o no líderes no lo sabemos, no han querido presentárnoslos. El turismo no es desarrollo de nada. Si un país quiere desarrollar su economía en el turismo podemos decir que es pan para hoy y hambre para mañana. Estos países no tienen futuro. Un ejemplo de ello es Grecia y otro es España, que ya veremos en el futuro. El turismo no es desarrollo, en definitiva”.

Después de toda la retahíla anterior hace acto de presencia la voz de JCab, que se expresa de la siguiente forma: “hablando del mesianismo… además de prefabricado, es una imposición, fundado en el miedo y en los mártires. Jesucristo dijo que si te pegan una torta debes poner la otra mejilla. Pero luego vino la inquisición, de la misma ideología. Las revoluciones las crea EE.UU. Todavía le tengo miedo a Stalin. La democracia es otra imposición, por ahora yo sólo conozco dictaduras”. Dicha intervención escuece un poco, sobre todo por la ambigüedad de la exposición. La afirmación de que Jesucristo e Inquisición siguen la misma ideología generó alguna que otra mueca de desacuerdo, pero nadie quiso, supongo que para no derivar a materias que no tienen nada que ver con el debate, responder. Sin embargo, a continuación tomó la palabra JDia y en cierto modo responde a esa idea que vomitó JCab: “mi experiencia dice que lo fundamental es lo humano. Si no hubiera un descontento profundísimo en Egipto por la economía, los alimentos… no habría sucedido nada, haya redes sociales o no. Lo fundamental es lo humano, repito. El líder hay que verlo como un fenómeno sociopolítico producido por un caldo de cultivo concreto. Un líder debe tener un carisma, una capacidad de arrastre… No es un fenómeno que deba verse desde un polo. Una cosa son los líderes, avatares, religiosos carismáticos… y otra los seguidores que se aprovechan del legado y crean de ello su modo de vida, tergiversando todo para el poder, para la política y la buena vida”. Posteriormente afirma: “el poder en la sombra, la conspiración… los políticos que vemos reciben las tortas pero los líderes de verdad están en la retaguardia”.

Del Valle lee un pequeño texto, una reflexión que he podido transcribir tal cual se leyó: “los líderes, los mesías y los ideólogos están en decadencia. Lo que se pretende es el bien general, y esto sólo se consigue descabezando las revoluciones. Las redes sociales posibilitan las revoluciones descabezadas que permiten el bien común. El pesimismo político sólo genera vencidos a priori. Si no se da la inocencia revolucionaria lo que queda es el liderazgo mesiánico”. Seguidamente, Triv expone: “nunca ha habido una revolución que haya germinado de los más menesterosos. La revolución siempre ha emergido de la burguesía, media o alta. Las masas nunca han participado, y si lo han hecho ha sido sólo como carne de cañón. Es de lamentar mucho la domesticación de la racionalidad. Eso es aberrante. La razón está humillada”. Y ahora De Lorenzo toma la palabra: “hace unos años una luminaria de la antigüedad, Celso dijo: «hay una nueva raza de hombres, nacidos ayer, sin patria ni tradiciones…, coligados contra todas las instituciones…, perseguidos por la justicia… y que se glorían de la común execración». El mesianismo estaba ausente en el imperio romano. Pero se instaló. Los fenómenos mesiánicos son continuos. Ahora con internet han llegado una serie de gurús que dicen que Internet va a cambiar todo, una era propulsada por la tecnología que va a solucionar todos nuestros problemas. Esto surge a menudo”.

A continuación toma la palabra GuAy, quien habla de la ingenuidad democrática europea: “en España que se construyan tantas mezquitas como iglesias en los países de procedencia de los musulmanes”, dice. “En esos países se decomisan biblias para uso personal pero en Europa pulula el dinero saudí para construir mezquitas. Estamos viviendo en un mundo idílico que Occidente se ha construido para sí mismo y que es una gran mentira”. A esta intervención sigue la de JRam: “Occidente tiene ese egocentrismo tan brutal e irracional.... Occidente sostiene y tolera al saudí pero no a Venezuela y al gorila rojo. Hipocresía democrática, se toleran a unos sinvergüenzas y no a otros”. Vuelve a tomar la palabra GuAy: “los musulmanes de España son más fanáticos que los de Marruecos porque en Marruecos están controlados por sus líderes y aquí por el dinero Saudí”.

A continuación JDia Habla del egocentrismo de los europeos, incidiendo en la idea expuesta anteriormente por JRam. Manifiesta que se piensa que las potencias no occidentales no son responsables ni conscientes de sus acciones. “No es así”, nos dice JDia, a lo que De Lorenzo añade: “Por otro lado, me parece racista todo aquello que quita intencionalidad y responsabilidad a todos aquellos que no sean USA o Europa y el resto de occidente. Considerar que todo el mundo depende de occidente es racismo progre, los asiáticos y demás son inteligentes y tienen sus objetivos, no seamos incautos. No se puede situar en minoría de edad a todo lo que no sea occidente”. Y de nuevo JDia, quien añade: “el mesianismo musulmán en la imagen de Mahoma está muy fuerte, muy presente, no como el de Jesucristo. El fanatismo musulmán es el más fuerte sobre la tierra”, sentencia. De Valle dice al respecto que la última gran ideología mesiánica que ha surgido en la historia moderna es el islam y que ésta requiere una respuesta o tendrá vía libre para convertirse en la nueva ideología global.

A continuación Triv hace un discurso para cansados, reivindicando el pacifismo y el humanismo, además de lanzar una arenga contra el derecho de portar armas. Sostiene que las armas no hacen nada, que únicamente las palabras tienen la fuerza. Daorino, un tanto harto de estos desmanes sesentaiochoescos, se expresa de esta forma: “¡bah!, un principio de mesianismo es el que tenemos aquí, eres una persona de voz. El día que una palabra pueda parar una bala estaré deacuerdo contigo. Cuando el moro te venga con el machete a ver si puedes pararle con palabras”. De Lorenzo también siente la necesidad de responde a Triv: “la palabra es un arma, no caigamos en la candidez. Y no necesariamente un arma buena. Pero no seamos ingenuos, a veces es mejor llevar armas, la palabra no puede hacer todo. Parece que únicamente pueden llevar armas los criminales”. Y Triv sigue en sus trece: “Que el hombre sea malo es un fracaso del hombre. Llevar un arma es lo contrario de la palabra y de la cultura”. A lo que De Lorenzo reacciona: “este espíritu hippie que se ha apoderado del debate… (carcajadas por parte de los asistentes) Asociar la cultura con la ausencia de armas me parece estúpido. Para mantener una cultura son necesarias las armas y la palabra. Yo quiero ver a cualquiera de estos hombres pacíficos –De Lorenzo señaló a varios contertulios- después de nueve días de inanición, a ver si hay cultura o no y no se convierte todo en supervivencia. No vivimos en el mundo de Bambi. Las armas son condiciones para mantener una cultura. Grecia era una sociedad belicosa, asediada de enemigos por todos los lados, y sin embargo era una sociedad culta y elevada, donde se dio el pensamiento y de lo mejor de Europa”.■

COMENTARIOS CÉLEBRES:

TRIV: ¿Quién hay en Europa que esté pensando?

JCAB: Todavía le tengo miedo a Stalin.

TRIV: Es de lamentar mucho la domesticación de la racionalidad.

DAORINO: El día que una palabra pueda parar una bala estaré deacuerdo contigo. Cuando el moro te venga con el machete a ver si puedes pararle con palabras.

DE LORENZO: Las armas son condiciones para mantener una cultura.

DISIDENCIA Y MANIPULACIÓN DE MASAS


No seamos ingenuos, basta de quejarse y de lloriquear, basta de tanta compasión y de tanto confraternizar con quien no lo merece, basta de integrar a lo inintegrable, basta de corromper y de destruir la UNIDAD; porque ahora hay que luchar para hacerse con el poder, y que tiemblen los memócrtas, los banqueros, los liberticidas y los hombres de la neutralidad política de todo tipo, que tiemblen los oenegetas, los extraños y los débiles, porque la bestia rubia despertará en pos de la libertad de los pueblos, de la libertad de individualidades que harán grande la propia identidad colectiva, ¡nuevos tiempos para la raza y la grandeza se avecinan!, aunque tal vez en otro ciclo. Es entonces el poder, no otra cosa, lo que queremos; pero importa el medio, pues para tal fin hay que llegar intachable, no mancillado: no hay que pagar cualquier precio, sino el precio justo. Será un precio elevado, en todo caso. Pero nosotros no somos hombres prácticos, no somos hombres de la bolsa, no nos interesan las fluctuaciones, nos interesa el PUEBLO y nuestros VALORES. No queremos a la democracia, no a esta democracia ficticia, hecha de sufragios, democracia que no significa el poder del y en el pueblo, sino la entrega del pueblo de su propio poder a unos hombres o grupos de hombres que sólo miran por sus intereses o por los propios del partido. Nosotros no necesitamos partidos, nosotros no necesitamos ser políticos (profesionales), nosotros somos guerreros, nosotros somos un movimiento, una espada de luz que se yergue hasta al centro mismo del sol negro, donde todo tiene un orden; nosotros, el pueblo, el poco pueblo que queda, somos el enlace que queda entre el centro y la tierra, somos un rayo, un rayo de voluntad y fuerza, imagen aún viva de nuestros dioses olímpicos.

Lo que en realidad nos molesta a muchos disidentes no es que la masa –pues no llega a sociedad– viva manipulada, sino que no esté manipulada por nosotros. Esta realidad no surge con un ánimo real de querer manipular, no con un ánimo real de no querer que la masa se convierta en una sociedad libre con conciencia plena de sí y para sí, sino ante la asunción realista de que NO TODOS los seres humanos poseen la suficiencia para pensar por sí mismos; surge, igualmente, ante la asimilación de que el hombre ha renunciado a su soberanía Y DE QUE NO TODO HOMBRE ES DE NUESTRO PUEBLO, AUNQUE SEA BLANCO Y NACIDO COMO CONSECUENCIA DE GENERACIONES EN NUESTRA PATRIA. Es así que los pocos hombres libres que existen quieren tomar el control de la manipulación de masas, hoy en manos del NOM –un monstruo sin identidad definida, sin localización concreta, disperso y diverso, multicéfalo y ubicuo que es- Y DE CIENTOS DE TRAIDORES; así que no es real intención de manipulación, sino paradójicamente una manipulación hacia la consciencia, para que los hombres sean más soberanos y respondan a su propia voluntad, defendiendo sólo aquello que les hace ser ellos mismos: la familia, el pueblo, la nación, la raza… ¡para que no respondan a los intereses funestos de unas mentes que nadie sabe cómo se llaman, que nadie sabe dónde están y que bajo el anonimato cobarde es evidente que se manifiestan diariamente decantando los asuntos a su propio capricho! No se le escapa nada, es un poder mundial, un poder totalizador. Hay que hacer surgir del individuo su pueblo, su raíz, hay que hacer de tanto desarraigado que vuelva a echar raíces y podar y segar las malas hierbas.

La resistencia es dolorosa –una resistencia dividida, más preocupada en resistirse los unos a los otros a resistir contra el enemigo mortal de todas las identidades habidas sobre la tierra-; asimismo, las satisfacciones son nimias y escasas, pero aún pensando que la libertad es una contradicción en sí misma –pues a sí misma se imposibilita– siempre es mejor morir y sucumbir como un hombre paradójicamente libre que como un hombre aparentemente libre, es decir, no libre, inconsciente.■

¡VOLUNTAD, DETERMINACIÓN, LUCHA!

DISCURSO PRONUNCIADO DURANTE LA PRESENTACIÓN DE LA REVISTA Nº5 DE FORO IDENTIDAD EL DÍA 12 DE MARZO DE 2011

Hola a todos, amigos de Foro Identidad.

Para mi es todo un placer dirigirme a todos un día como hoy, en el que debemos sentirnos –al menos aquellos a los que les sea lícito- orgullosos sin mesura por la nueva intromisión en esta deshumanizada sociedad de la revista Foro Identidad, que tanto esfuerzo ha supuesto a unos pocos, entregándose con inusitada generosidad, una generosidad que, siendo franco, no quiere decir con desinterés. En esta revista aparecen varios nombres pero en realidad el trabajo de la revista pertenece a los menos, y que nadie se incluya en los menos gratuitamente, los menos son un par, quizá tres, pero no más; y que nadie se ofenda, aquí se han ofrecido oportunidades para aportar y trabajar activamente en innumerables ocasiones durante mucho tiempo; y digo estas palabras sin acritud, pero la realidad es la realidad, y no consentiré que nadie se apodere de un trabajo que no ha hecho. En definitiva, que nadie espere que se le den las gracias ni que nadie se dé golpes de pecho presumiendo de un esfuerzo que no ha realizado, mi generosidad tiene límites: Foro Identidad es de los que trabajan, no de los que miran, asisten y hablan, sino de los que trabajan, lo mismo que ser un rebelde y un disidente no es venir a una tertulia, decir cuatro proclamas y luego vivir de lo que uno ha dicho sin acompañarlo del elemento volitivo, de lo que encauce a una lucha, que es lo que hace de la palabra un arma mortal: las ideas sin el puño no sirven. Y bien, escandalizaos si queréis, ¿pero os parece poca violencia los abusos que cometen contra nosotros diferentes organismos, ya sean gubernamentales, bancarios y un largo etcétera? ¿Por qué no yo, simple mortal, venerador de dioses, no he de usar una violencia y un abuso equiparables? ¡Estoy en mi derecho! ¿Por qué yo he de ser tildado peyorativamente como de alguien violento si simplemente soy aquel que se defiende, un lobo que se revuelve en el cepo? ¡Aquel que se proclama como democrático no tiene superioridad sobre nada ni nadie! Y sin duda lleve las de perder, pero al menos mi conciencia y mi cuerpo no se sumirán en el conformismo, en la desidia, en el golpe de pecho y en palabras que como mucho harán eco. Vale la pena luchar, vale la pena plantar batalla.

El mundo se construye con trabajo, compromiso y esfuerzo, las grandes acciones se llevan a cabo con esos simples conceptos, que vuelvo a repetir para que mellen en todos los aquí presentes: trabajo, compromiso y esfuerzo. El trabajo es nuestro mayor activo, el trabajo es nuestro capital, ni el dinero ni nada pueden superar lo que es fruto de nosotros mismos o de un grupo humano. Foro Identidad y sus logros, y concretamente la revista, tampoco se libran de los conceptos ya repetidos varias veces.

Y bien, hablaré de la revista. Han pasado más de dos años desde la edición durante el verano de 2008 del número anterior. Demasiado tiempo. No voy a poner excusas baratas, hay que tener la madurez suficiente para afrontar lo que ha pasado. En el interior de la revista podréis vislumbrar lo acontecido, o al menos imaginarlo. El título de 6 años de pensamiento, que hace referencia a una serie de debates celebrados entre julio y septiembre de 2009, y que supusieron una autocrítica y heterocrítica atroces, crudas y fuertes, os darán buena cuenta de los obstáculos y dificultades que ha tenido que sortear y superar la asociación hasta la relativa estabilidad que vivimos hoy.

Es una edición estéticamente sencilla. No he querido darle demasiado colorido, pues al final lo que importa es el fondo; y por qué no decirlo, alcanzar la excelencia y la sencillez a la vez no es cosa fácil: el equipo que me ha acompañado a lo largo de todo el trabajo y yo lo hemos intentado. No obstante, la calidad de los contenidos, es decir, de las ideas, mantienen el mismo nivel que en ediciones anteriores, incluso puede que la calidad se haya superado.

Haciendo gala de sencillez, la portada muestra pocos elementos, aunque muy elocuentes. La frase de Cioran, que reluce como una pálida luz sobre el nombre de la publicación, «No es humilde aquel que se odia», no está por estar, no ha sido producto de mis famosos caprichos. Es una llamada de atención, una bronca que he querido poner como si nada. Un tanto asqueado ando ante tanto humilde, ante tanto bonachón, ante tanta gacelita... ¡¡Hipócritas todos!!, la humildad que destilan muchos no es más que una muestra del ego más sórdido, no es una auténtica humildad, es decir, la de aquel que se conoce a sí mismo sin sobrevalorarse o infravalorarse. Porque aquel que se odia se tiene sin duda más en cuenta que aquel que se ama y sobre todo siente algo más fuerte que el amor, algo que arde con el humo más negro: al menos el odio tiene una ventaja respecto al amor, ¡te hace más fuerte, uno siempre puede defender lo que ama si el odio sentido hacia la amenaza es equiparable o superior! Pero bien, no seamos odiadores, yo no soy partidario de ello, yo soy más bien partidario del desprecio y del orgullo.

El que se odia es porque no asume lo que es, el que se ama es posible que se ame por desconocimiento. Así que la humildad es egocentrismo, algo de lo que sobra en muchos de este foro: el orgulloso al menos va de frente y no necesita dar pena ni vivir de la lástima de los demás; pues ese es el humilde al que se refiere Cioran, una persona que se infravalora para sacar de los demás mimitos, para vivir de la pena, para vivir de los goces del apesadumbramiento. Por lo tanto, si queremos ser humildes empecemos a amarnos mesuradamente y no a odiarnos, sino a conocer nuestras debilidades; empecemos a saber lo que somos y no a construirnos un nosotros. Uno no es lo que quiere, si no lo que es. Y ese “lo que es” es muy difícil de descubrir. Considero pernicioso esos eslóganes tipo “hazte a ti mismo”, creados por el mercado para que la gente sea una marioneta de roles, un “va de esto”, un “va de lo otro”: uno realmente crea algo cuando realmente sabe lo que es, de dónde viene, qué suelo pisa y qué sangre bombea su corazón, lo demás es desarraigo, mundialismo y decadencia. Y llegado aquí, quien no me entienda, pues que lea.

En la portada sobresale la presencia de un aguerrido guerrero espartano. Representa el espíritu de este foro, combativo y resistente. Representa también el compromiso y la lucha por el compromiso adoptado. El compromiso de Foro Identidad es social, también para con las ideas y el librepensamiento, pero quiero destacar lo de social. En este foro nunca nos hemos conformado con discusiones meramente filosóficas, siempre hemos querido o pretendido dar a la palabra cierto aire de peligrosidad, de arma. Quien se adentre en las páginas de la revista podrá comprobarlo.

Esta publicación también es muestra de que Foro Identidad no se vende a nadie ni sirve a nadie. Las cosas se dicen sin menoscabo a la libertad de expresión y con los menos tapujos posibles. Criticamos sin mordazas y nos criticamos como aquel que se aprieta la soga al cuello, pero no tenemos miedo, ¡NO! Es por ello que no sorprendan expresiones como las que dentro de esta revista podrán leerse, dichas con claridad prodigiosa, con la tranquilidad que da decir algo que puede demostrarse y que afirma uno de los principios adoptados por este Foro: parresia; entendida como libertad de palabra en su sentido más radical. Un ejemplo de esas expresiones a las que aludo es la siguiente, escrita por S.: “Culturalmente hablando, la población algecireña sólo puede ser denominada chusma” . Pero estense tranquilos, no sólo la población algecireña, la mediocridad no es un invento de los de aquí, por lo que no se feliciten. La mediocridad es algo tan extendido que aun me sorprende que digan que mi generación es la mejor formada de la historia de este país. ¿Formada en qué?, me pregunto.

En el interior de la revista podréis encontrar también un recorrido de lo que supuso 2009 en debates. Recuerdo como muy constructivos el ciclo de debates sobre Los grandes pensadores, que supusieron cuatro sesiones entre marzo y abril, hace ya dos años, y que bien podrían haber sido tema central de este número de la revista. También me doy cuenta del afán de Foro Identidad de ser foco de crítica social inexorable, debates como el celebrado el 30 de mayo de 2009, “Jürgen Habermas: dinero poder y patologías sociales”, o los celebrados el 3 y el 24 de octubre del mismo año sobre los totalitarismos dan cuenta de ello.

Un trabajo duro el de 2009: recogida de resúmenes, testimonios de calidad. Si no hubiera sido por la pertinaz voluntad de dejar un registro de las sesiones es posible que Foro Identidad deviniera como no existente, como el viento, según otros. En Foro Identidad, tres, los que hemos afrontado el trabajo de hacer los registros de las sesiones, nos resistimos a ser como el viento, no queremos pasar sin pena ni gloria, queremos ser algo serio, algo constructivo y que deje un legado. A quien no entienda este esfuerzo le regalo todo mi desprecio.

En la sección Tempestad de ideas podréis encontrar varios artículos de diferentes autores, a los cuales me enorgullece nombrar: DTriv, De Lorenzo, Triv, JDia, S. y yo mismo. En todos esos artículos se ahondan en las ideas, profundizando sin miedo y con la personalidad filosófica que caracteriza a la asociación Foro Identidad.

Y para concluir, he de mencionar el mensaje de la contraportada. En ella se vuelve a evidenciar nuestro compromiso social, una seña de identidad irrenunciable. “LOS CAMPOGIBRALTAREÑOS TENEMOS DERECHO A RESPIRAR AIRE LIMPIO”. Quien no entienda proclama tan literal creo que merece vivir en una chimenea de CEPSA. Así que Foro Identidad hace campaña con la salida de la revista, la hace sencilla y esta vez BIEN, sin que acabe en la papelera o en un contenedor de basuras o en los oídos sordos de una sociedad aplacada por la desidia y el individualismo total, es decir, una no-sociedad devenida sin remedio hacia el suicidio.

Sin más, gracias por escucharme.■



DANIEL ARAGÓN ORTIZ,
secretario de Foro Identidad
y director de la revista



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LA ESPERANZA CONTRA LA VOLUNTAD O LA VICTORIA DEL IMPERIO DE LA CEGUERA

Contra los hijos de Abrahám

«Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer.
¿Qué es más dañoso que cualquier vicio? -La compasión activa con todos los malogrados y débiles - el cristianismo...».
Friedrich NIETZSCHE, El Anticristo

JULIANO EL APÓSTATA

La esperanza supone la rendición de la voluntad, supone poner un límite, asumir la derrota de uno mismo. Cuando la esperanza hace su aparición el hombre pierde toda su dignidad para sumirse en una sensación que podría resumirse así: “a partir de ahora alguien tendrá que hacer las cosas por mí, o eso espero, pues yo soy incapaz”. Esperar, eso es la esperanza; no es otra cosa que soñar con la llegada de lo imposible, con la llegada de aquello que solucionará todos nuestros problemas: si no llega se le atribuirán como propios supuestos milagros o manifestaciones a eso que se espera, siendo ya el colmo de los colmos, el autoengaño total.

Para solucionar los problemas hay que luchar, uno se mueve y nadie más y, en todo caso, ¿qué es la vida sino problemas y lucha?: huir de eso es negación de la vida. Si el problema es casi imposible de solucionar, si no hay solución, hemos de confiar en nuestra voluntad y afrontarlo: séase “en nosotros mismos” la única fe lícita, una fe para hombres fuertes. Pero esa fe no es ciega, y toda fe es ciega… ¿acaso entonces puede llamársele fe? No, es algo mucho mejor: orgullo y seguridad. La esperanza desposeída de toda ceguera, la esperanza castrada de todo deseo de que otro nos solucione los problemas, eso es la voluntad, la única, la real, lo que surge de nosotros mismos, el verdadero motor que nos empuja a crear y destruir, a avanzar hacia delante o hacia atrás, lo único capaz de hacernos libres, aquello que es mando y obediencia a la vez en uno mismo: pues dentro de nosotros somos esclavo y señor y el señor siempre manda –hay quienes dentro de sí atesoran nada más que a un esclavo, pues sólo más allá, fuera de este mundo, se halla su Señor. Los primeros pueden ser libres, los segundos no.

Y dije orgullo y seguridad. Y orgullo es amarse en la justa medida; todo lo que no sea eso es megalomanía y ceguera. Y seguridad significa tener control, el control que debe tener el señor que hay en nosotros sobre el esclavo que también hay en nosotros. No hay opción, el débil debe ser dominado y sojuzgado, el señor debe mandar. ¡MANDE EN NOSOTROS UN SEÑOR, MANDE EN NOSOTROS EL PALPITAR DE LOS FUERTES! –Sólo así saborearemos el verdadero aroma de la libertad.

El hombre de voluntad, orgulloso, afronta la vida a pecho descubierto, irguiendo la vista hasta donde puede alcanzar: de sus ojos irradia una fuerza inconmensurable, de sus ojos “ve”. Sin embargo, el hombre de la espera, antípoda del anterior, un hombre rendido, de rodillas, mirando a muchos sitios pero nunca a sí mismo, retraído hacia sí no para encontrarse a sí mismo, ni siquiera para verse, sino para encontrar su esperanza, a un Dios al que sólo se le “escucha”... Reconozcamos que la fuerza de su esperanza es tan fuerte como la impulsividad del orgulloso. Pero esa fuerza es como tirar una piedra hacia arriba que al caer acabará golpeándote. Muchos lo han venido a llamar “voluntad de martiriológico”, creo que con bastante acierto.

No obstante, os recomiendo que crucéis la calle con alguien que vea. Los “ciegos” tienen fe en que ningún coche les atropellará. Alguien que vea siempre tendrá mayor certeza de que no va a ser atropellado, mira a los lados, se cerciora. Si es atropellado seguramente lo será por alguien ciego, alguien que no ve, que todo sea dicho, milagroso es ya que no se salga de un carril: no te atropelló porque no vieras, no te atropelló porque no te cercioraras, es que en la vida también ocurre lo inesperado, y los ciegos son eso inesperado que siembra las semillas de la decadencia. ¡Oh!, ¡qué calamidad que hombre libres se vean perjudicados y perseguidos por personas limitadas! Y es que las cosas de la vida, las del cruzar (superar un obstáculo) y las del conducir (encarrilar la vida), no son sino para los que ven y para nadie más.