Busca y encuentra

PEDRO PÁRAMO, de Juan Rulfo


Juan Rulfo (1918-1986) no fue un escritor muy prolífico, aún así está considerado una de las cumbres de la literatura latinoamericana y mundial. Destacado miembro de la denominada "generación del 52", fue, junto con Borges, una figura de indiscutible referencia literaria. En Pedro Páramo, la obra que nos aventuramos a "hacer comentario", brilla por sí mismo el realismo mágico, género muy dado en la literatura latinoamericana durante todo el siglo XX, en especial a mediados de dicha centuria, donde destacaron figuras como Borges, Carpentier, García Márquez, el propio Juan Rulfo y otros como Reinaldo Arenas. Así pues, Pedro Páramo surge estilísticamente afín a su tiempo; su contenido es otra historia.

Los temas tratados en Pedro Páramo son varios; desde la venganza, encarnada en la voluntad de una madre que le pide a su hijo que se cobre lo que se les debe, la muerte, como elemento omnipresente en cada párrafo, lo sobrenatural, el caciquismo y la religión. Pero si podemos hablar de un tema en concreto hemos de referirnos a "lo rural", elemento temático que impera como tema propiamente dicho y por el que transcurre todo lo demás.

Como es habitual en este blog no voy a desentrañar nada de la historia, sino que me encargaré de abrir el apetito literario, ese apetito que nos empuja al engullimiento de páginas y páginas. Se trata de una obra bastante corta aunque de una dificultad notable en la lectura si tenemos en cuenta su estructura y forma narrativa, que puede despistar al lector primerizo de Pedro Páramo. De hecho, ésta es una obra que requiere de varias lecturas y, como paladar que se adapta a un buen vino, el buen lector debe acomodarse al libro para así saborear toda su belleza y espíritu trágico. Así que, como queda patente, Pedro Páramo es una novela exigente que le pide al lector cierto esfuerzo.

Pedro Páramo es una tragedia, la tragedia de una Comala viva y una Comala muerta. En sí, la muerte no es más que el reverso de la vida, una vida invertida donde aún resisten la memoria y los recuerdos. La pena, el dolor, la infelicidad, la maldad, la revolución… sobre todo ello y más nos habla Juan Rulfo con maestría literaria y una gran imaginación. Es un libro, por así decir, eminentemente emocional, o al menos así me lo parece. Es una historia dura, una historia de muertos que anduvieron vivos, una historia difícil por su calado humano, una historia que va más allá de lo respirable, una historia que narra la realidad de los a priori paraísos rurales... en definitiva, una cita ineludible para el lector con lo real y lo fantástico.■