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INSTINTO Y SENTIDO COMÚN: LAS DOS INTELIGENCIAS DEL HOMBRE

Para empezar he de hacer hincapié en la subjetividad de los conceptos. Yo tengo los míos y me explico de acuerdo a ellos, por lo que seguramente muchos entenderán algo diferente leyendo las mismas palabras que yo voy a escribir. Es un tema complejo y sé que es una cuestión muy debatida y estudiada en las áreas científicas y de pensamiento, pero yo no me ciño a las convenciones científicas y a las conclusiones de científicos de toga con hábito de sabios. La vida también se expresa más allá de lo apreciable, de hecho la ciencia explica cosas que van más allá de lo apreciable y especula; especula mucho sobre asuntos no probables por ahora y no se atreve a asumir la propia estupidez de la naturaleza del Hombre. En cierto modo, en algunos círculos científicos parece recuperarse el viejo espíritu metafísico griego que la vio nacer, aunque esto siendo egocéntrico en un sentido occidental y suponiendo que la cuna de nuestro saber y de Occidente está en la tradición de la Grecia Antigua, que sin duda es falso.

Yo voy a hacer una dicotomía que tal vez resulte absurda, pero mi atrevimiento supera todo sentido del ridículo. A mi entender la inteligencia, en el hombre, se bifurca formando dos líneas paralelas. Digamos que el propio instinto animal es una línea recta que llegada a un punto, que llamaremos nacimiento de la inteligencia, diverge en Inteligencia Negativa e Inteligencia Positiva.

La Inteligencia Negativa o Instinto Humano no se distingue demasiado del Instinto, de hecho es un instinto de la inteligencia. Son todos aquellos actos inconscientes que realizamos cada día, toda nuestra negatividad en sí misma en el plano emocional. La falta de control, la emotividad desenfrenada, la poca reflexividad nacen de esa inteligencia negativa, de ese instinto humano que parece actuar con inteligencia. Su raíz es la misma que la del instinto, de la misma forma que pienso que inteligencia e instinto actúan bajo los mismos principios, al menos en cuanto a inteligencia negativa se refiere. Porque la inteligencia negativa es también la que nos embarga de egoísmo y de esa agresividad que nos hace fuertes físicamente en la vida para poder sobrevivir. Gracias a la inteligencia negativa, tal vez mal llamada negativa, pues es más bien una inteligencia de supervivencia, un instinto humano primitivo, es la que nos mantiene, la que ha hecho que sobrevivamos durante milenios. Aún así, esa inteligencia pervive y no es sino muestra de nuestro pasado salvaje y animal. Esta vivacidad actúa bajo los mismo principios del instinto animal por el hecho de que el instinto mantiene vivo al animal en sus necesidades básicas, lo mismo que ese tipo de inteligencia mantienen igualmente al hombre en alerta para conseguir cubrir sus necesidades básicas. Es la inteligencia de la acción, del impulso, del moverse o morir en un ya.


Por otro lado, la Inteligencia Positiva o Sentido Común es consciente porque el hombre tiene control sobre sí mismo y sobre lo que le rodea. Sin duda, no existe mucha diferencia entre mi análisis y el del propio Ouspensky (Durmiente, Vigilia o Conciencia relativa, Conciencia de sí mismo, Conciencia objetiva), aunque eso sí, yo estoy contando algo mucho más simplificado y simple sin llegar a los límite trascendentales del genial Ouspensky. En definitiva, es la inteligencia del hombre reflexivo, del hombre que tiene cubiertas sus necesidades más básicas y que puede pararse a pensar y a contemplar el mundo. Supone el nacimiento del pensamiento y de la tragedia humana narrada, interpretada y vivida.

Sin más, espero que el hombre resurja de sus cenizas y se pare a pensar con su inteligencia positiva, una inteligencia en su significado más estricto. Con esto no quiero hacer un simple análisis entre dos tipos de inteligencia, sino de poner entredicho nuestra sapiencia y dejar claro que seguimos siendo seres animales y que nuestras diferencias no son abismales respecto a ellos. Hoy en día, vivimos en una crisis de la inteligencia donde el hombre no reflexiona, se deja llevar por los impulsos, como un perro por los olores. La generalidad de los seres hombres se rigen por la belleza como un valor superficial y por las apariencias, lo mismo que para el apareamiento de los pájaros le es importante a la hembra el color del plumaje del macho o el tono de su cantar. Al final, pues, nos regimos por la misma naturaleza. La diferencia entre instinto e inteligencia es de matices, no en forma. Son como dos líquidos con una leve diferencia de color.

El Hombre contemporáneo prefiere lo pensado a pensar, supongo entonces que para muchos llevar la cabeza sobre sus hombros es una gran carga, una muy inútil. ¿Y a qué se debe esta crisis del Hombre? Tal vez al bienestar, a la comida enlatada, a la televisión… ¿y cuando no ha existido esta crisis?, ¿y cuándo esta crisis llegará a su fin?... Pues cuando el hombre alcance otro tipo de inteligencia que se bifurca de la Inteligencia Positiva. Me refiero a la Inteligencia Trascendental, aquello que eleva al Hombre a lo Humano, de a una consciencia relativa de sí mismo a una absoluta de todo lo que le rodea y de la mentira a la verdad sin miedos ni concesiones.■

MAN TO MAN


Man to man es una película dirigida por Régis Wargnier, que si bien no es una obra que quedará inmortalizada en la historia de los eternos del cine, invita a la reflexión antropológica, a la reflexión sobre lo humano. El film se ambienta en el siglo XIX, girando alrededor, a su vez, de su estatus científico. Tres hombres de ciencia creen haber encontrado en dos seres de una región africana el eslabón perdido, aquel que explicaría toda la evolución humana. Dichos seres son sometidos a multitud de pruebas, creyendo que no se tratan de seres humanos, hasta que uno de los científicos ve en ellos algo que le hace dudar: sienten, son inteligentes, son seres humanos. Estamos hablando de una época de supremacía y prepotencia blanca, donde los propios científicos blancos tenían establecido una jerarquía racial.

Supongo que el mensaje de la película deja en entredicho el supuesto espíritu civilizado del hombre y nos enseña la debilidad humana y los puntos débiles del hombre occidental, rodeado de artificios y de una realidad explicada exclusivamente mediante la ciencia, que no siempre es exacta, aunque así lo pretenda. Por otro lado, nos refleja la sencillez de otros pueblos, de otras clases de hombres y cómo pueden llegar a ser más felices que nosotros los occidentales.

Para concluir, solamente cabe decir que os recomiendo esta película donde se mezcla lo científico con lo trascendente.■

ESPÍRITU SIN VOLUNTAD




(...)tanto cuesta imaginar la nada. Ahora sabía: las cosas son en su totalidad lo que parecen, y detrás de ellas... no hay nada.
(LA NÁUSEA, de J. P. Sartre. Editorial Losada, Primera Edición, Sept. de 2003. pág. 161)

Empiezo a escribir sin tener una idea clara de lo que quiero decir, últimamente mi vida se ha sustentado en la porquería común de la calle, alejado de un ambiente sosegado y repleto de cultura, y no tengo la cabeza en su sitio, es como si estuviera desubicado. La vida ordinaria que nos hemos creado te destruye, te arrebata y secuestra por completo, te convierte en una vasija vacía, en un espíritu muerto. Acabas el día sin pensar en nada, eludiendo todo, siempre sumido en la tarea de ser productivo y práctico para no verte en la ruina económica. Yo acabo el día con la sensación de que no lo he aprovechado, con la sensación de que desperdicio mi vida y que soy pobre y miserable por no hacer lo que realmente me gusta.

A veces desearía escapar, dejar este pútrido mundo e irme a otro, a un paraíso natural, sin preocupaciones ni estrés, sin cosas materiales a las que se hacen culto en nuestra cultura. Esta sociedad es como una inmensa cárcel, pero una invencible, o casi, que no te permite huir. Solamente encuentro superficialidad entre los seres, seres que se fijan constantemente en las imperfecciones físicas: vales menos que nada si no eres hermoso, estético, simétrico...
La valoración de un ser humano se tasa de la misma forma que cualquier mercancía, por eso ya velemos menos que cualquier objeto. El Ser Hombre ha triunfado, es una vasija vacía, ha capitalizado su espíritu, es como si el Hombre se hubiera vendido al diablo. Los pocos Seres Humanos que quedan abanderan la civilización como consigna sin hacer nada, encerrándose en sí mismos en su propia espiritualidad, marginados como bichos exóticos en un pequeño recipiente de plástico. ■

LAS CUATRO PLUMAS


Dirigida por Zoltan Korda, la película que me dispongo a comentar es una de las varias adaptaciones cinematográficas que existen de la novela de A.E.W. Mason, Las Cuatro Plumas.

A finales del Siglo XIX Inglaterra poseía el orgullo de un hombre que se cree invencible y la obstinación, sin embargo, de un burro. Casi medio mundo a sus pies y paseando la barbarie alrededor de todo el orbe, la prepotencia colonial inglesa no era más que una gota de estupidez que se creía en la labor de civilizar, cuando civilizados no son aquellos que portan las armas: alguien civilizado aprende, comprende y comparte con los demás. Y así pasó con el colonialismo español y con todas las potencias colonizadoras occidentales. Aún así, en Las Cuatro Plumas podemos contemplar grandes valores y un heroísmo impecable y digno sin alejarnos del miedo; porque todo sea dicho claramente, el heroísmo con miedo es el auténtico heroísmo, una proeza que uno acomete por encima de sus propias posibilidades e impulsos, mientras que el otro tipo de heroísmo es negligente e inconsciente.

Sin embargo, Las Cuatro Plumas no es solamente la historia de hombre que es herido en el orgullo, sino la historia de un hombre que vive el peso de la deshonra. Es tachado de cobarde por no embarcarse a la cruzada colonial en Sudán. Por ello, recibió cuatro plumas, símbolo, cada una de ellas, del desprecio de cuatro personas diferentes que lo llaman cobarde por no cumplir con su obligación con la nación; y lo que es más importante, con sus compañeros.

Las Cuatro Plumas es también la historia de un hombre que desea vencer el miedo, pero se da cuenta de que éste siempre prevalece. Es una historia de amistad, de disciplina, de nobleza y de amor que pude pasar por encima de cualquier raza o religión, pues al final la dignidad de todos los hombres es la misma o así debería ser.

Dejando aparte lo dicho y centrándonos en lo que a la producción del film se refiere, hemos de decir que la película es correcta y que si no fuera por la carga moral y el trasfondo que tiene tan profundo -que solamente podría salir de una novela y no de la cabeza de un guionista de Hollywood-, el trabajo sería mediocre. Sin embargo, la película gana incentivos con las interpretaciones y, como dije antes, con su fuerte mensaje.■