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LAS TORTUGAS TAMBIÉN VUELAN Y SIRIANA


Bonita película LAS TORTUGAS TAMBIÉN VUELAN, me llama la atención que sea una co-producción irano-irakí. Tiene muchos temas que tratar, tal vez el más claro sea la infancia; cuando uno ve cosas como esa entiende por qué LA INFANCIA ES UN DERECHO A PROTEGER.

En la película, los niños no son niños, son HOMBRES, y más hombres que muchos... Me quedo con la disyuntiva de aquella niña (entre odio-apatía y compasión-amor), que mata al pequeño ciego... es la parte más dura de la película, es difícil de digerir y de entender. El líder de los chavales es muy bueno, un obstinado de primera pero con un corazón muy grande: Él es el padre de los niños.

En definitiva, la película me ha parecido muy buena y muy entrañable, el testimonio de cómo las cosas suceden sin que apenas se den cuenta muchos, cómo las grandes multinacionales, los poderes facticos, juegan con los seres humanos, generando más odio, rencor e ira, todo para darles más alas a bombardearles, pues ese odio, ira y rencor se volverá contra ellos y tendrán que seguir y seguir bombardeándoles, MINANDO la infancia y el futuro de desdichas para aquellos niños.

Con esta película se me viene a la cabeza SYRIANA, en ella se ve toda la mierda que se desprende del negocio del crudo, cómo intereses acaban con reformistas que podrían mejorar países para poder mantener a líderes que beneficien sus negocios; en él la democracia queda a la altura del betún, todo es una tapadera. Y pensar que por esos intereses hay niños huérfanos, hambrientos, llenos de odio... nosotros no somos menos responsables del terrorismo que los terroristas: EL TERRORISMO DE ESTADO ES PEOR PORQUE AVECES O CASI SIEMPRE SE CONSIENTE.

El liberalismo económico es la economía de Occidente, se llenan de palabras grandes y hermosas, presumen de CIVILIZACIÓN, pero a su vez son incapaces de renunciar a su nivel de vida sobredimensionado para que otros puedan tener un futuro mejor en unas condiciones más benignas. Por eso, si dicen que el LIBERALISMO es el sistema perfecto, es que han perdido la cordura o la sensibilidad mínima razonable, esa empatía que nos hace fraternar con los demás seres humanos.

EL SÉPTIMO SELLO




Ingmar Bergman es uno de esos directores que hacen del cine un arte, de eso no hay duda, es algo que uno deduce cuando ve películas como EL SÉPTIMO SELLO.

Es una película que transciende lo humano, pues va más allá, hacia algo que da escalofríos: LA MUERTE. La película consiste en la inseguridad del hombre sobre lo que hay después, el devenir del último suspiro; narra una lucha constante contra la muerte, que acecha en cada esquina, en cada lugar, y siempre vence. La película ensalza un tono apocalíptico que casi podría valorarse como una epopeya épica trascendental a lo puramente bíblico-filosófico.

El contexto no podría serlo más apocalíptico: pleno auge de la peste negra, hombres desencantados, el eco de las cruzadas por los Santos Lugares, el vacío, la desesperación, el absurdo, el desfile de las ánimas, la crueldad... todo se funde de forma magistral, cruel, a veces divertida, pero bajo presupuestos muy pobres, pues diversión nunca se encuentra en el sufrimiento o en la humillación, sino en escenas simpáticas como la de un bebe que parece al margen de todo y que sin duda querrá decir algo en la película: tal vez resalte como contraposición a la muerte.

Ingmar Bergman hace una radiografía del Hombre que sobrecoge, incidiendo en temas filosófico-teológicos muy candentes: ¿qué hay después de la muerte?, ¿se preocupa Dios de mí?, ¿cuál es la condición humana?, etc. Nada de esto tiene respuesta, pero si la pregunta es suficiente para perturbarnos, qué hallaríamos en la certeza: ¿más consternación?.

Es una película imprescindible, una de esas cintas que te hacen amar el cine, pues transmite con gran intensidad, es como si tuviera vida propia, una conciencia y unos pensamientos únicos. En su valor filosófico puede recordar a EL CIELO SOBRE BERLÍN, de Win Wenders, del cual también se ha hablado en esta página, por ahondar en los tormentos, en los sueños, etc.; en definitiva, por preocuparse de aquello que transciende del Hombre, de aquello que no deja de ser más parte del hombre pero que parece que se nos escapa y queda fuera de nuestro alcance.

DRÁCULA DE BRAM STOKER: UNA LECTURA


Lo primero que llama la atención en esta obra literaria es la polisemia que contiene, las múltiples lecturas que puede ofrecer. Aquí planteo brevemente una posible línea de interpretación.
El conde Drácula es ante todo un conde, un noble (desde el principio nos es presentado como poseedor de una dilatada genealogía y como distinguido y fuerte a la vez), que irrumpe en la próspera sociedad londinense (símbolo a su vez de la sociedad y cultura burguesa) para conmocionarla. Casi todos los valores morales de esa sociedad son cuestionados por la presencia de Drácula. Frente a la previsión y el metodismo propio de la vida burguesa, el personaje es todo voluntad, muchas veces parece actuar sin un fin definido y moverse solo por los caprichos de su voluntad. No es un esclavo del tiempo, a diferencia del hombre moderno, aunque sí de los ciclos temporales naturales (como el día y la noche). La moral sexual recibe igualmente su parte. Las mujeres, seducidas por el conde, despiertan al sexo y se vuelven voluptuosas, abandonando así la contención sexual propia de la moral arcaica, y que no hubiera de romperse hasta la irrupción de la sobreproducción, la escasez de mercados y la subsiguiente y ulterior propuesta ideológica burguesa del consumismo y el hedonismo como meta. Esto no deja de representar una paradoja, al ser el conde un ser aún más arcaico, tal vez más europeo, aunque aquí entra en juego también el factor del magnetismo animal. En la novela vemos otros nobles (Arthur Holmwood en particular, cuyo título es Lord Godalming) que no saben comportarse como tales y permanecen sumidos en la molicie. El fin del espíritu fáustico europeo lo representa mejor que nadie Quincey P. Morris, teóricamente un hombre alejado de las costumbres burguesas y refinadas de la metrópoli, pero que sucumbe al poder antiguo de Drácula. Jonathan Harker representa en sí mismo una burguesía declinante. Y es que Drácula, él mismo un europeo, puede verse también como una celebración de los valores más arcaicos y propios al espíritu europeo. ■

Imagen: La sombra del vampiro.

LA CONJURA DE LOS NECIOS


He de reconocer que pocas veces un libro me ha entretenido abundantemente. Cuando me refiero a abundante, quiero incidir en la risa, en la carcajada... Y a una risa y a una carcajada de naturaleza tragicómica.
Ignatius Reilly es el desgraciado que protagoniza esta brillante historia escrita por John Kennedy Tool. Es un ser repugnante, pegajoso y nauseabundo, un ser sin decoro que expulsando gases y sufriendo la dolencia de su válvula, se siente, a pesar de todo, orgulloso de sí mismo y de su anacrónica y ferviente filosofía-teología e ideología, con la que hace una crítica feroz al mundo contemporáneo. Con su mentalidad de mártir echa la culpa a los demás de sus desgracias, sobre todo a su madre y a la rueda Fortuna, quien le arrastra sin piedad a la tortura: LA FORTUNA, como si fuera un viejo guerrero romano, es la que rige la suerte de muchos, las desgracias, las desdichas... El mundo estaba tan falto de teología y geometría como de llena estaba la suya de dicha geometría y teología, o así debía de estar cuando Ignatius demandaba tales menesteres para su entorno y su época. Un estado fuerte, una vida pudoroso y casta... esa era la visión de Ignatius Reilly, un personaje YA mítico de la literatura que promulgaba una vuelta a la sociedad medieval.
Pero ahí no queda todo, varias historias se entrecruzan, la de John -un chico de color que se siente acosado por la policía y que lucha por el salario mínimo-, la de una muchacha cuyo trabajo es hacer beber a los hombres y cuyo sueño es bailar, la del conminado policía Mancuso, la de la pobre madre de Ignatius y su novio- un anticomunista feroz- y varias historias más... y todas estas historias se enlazan con inteligencia y soltura, y al final...
John Kennedy Toole asienta su historia en Nueva Orleans, una región mediterránea, o al menos se describe como así lo fuera, donde todos los días parecen ser carnaval y donde el vicio y el desorden se apoderan de ella sin complejo alguno. Un lugar poco apto para mentes impresionables y castas como la de Reilly. Incidiendo en lo mediterráneo, es curioso cómo el sello latino queda impregnado en cierto modo en la obra, con olores, personajes, etc.
¿Pero qué querrá decir esta historia?, ¿habla del absurdo de la vida contemporánea?, ¿es una denuncia contra la Industria, el sistema capitalista y su explotación?, ¿es una delación de las diferencias sociales, de la caza de brujas, de la falsa mentalidad americana y su falso sueño?, ¿es un retrato social a nivel psicológico que centra su atención en las necesidades más primarias y necesarias del ser humano?, ¿o simplemente habla de la dignidad, de respeto y de la vida laboral?... este libro habla de eso y mucho más.
No hay mucho más que añadir, por mi parte, sobre La Conjura de los Necios, pues el resto ha de leerse y vivirse entre risas y reflexiones.
Si quieres conocer más sobre su autor, pincha en el siguiente enlace: http://es.wikipedia.org/wiki/Kennedy_Toole,_John

FAUSTO COMO PERSONAJE LITERARIO CON BASE EN LA REALIDAD NO PURAMENTE LITERARIA

Es curioso observar como personajes de algunas obras literarias clásicas tienen una existencia en el mundo, más allá de su entidad puramente literaria. Son conocidos los casos del fantasma de la ópera o de Drácula. También, y a éste me quiero referir, es el caso de Fausto, el personaje del genial Goethe (de hecho, la primera referencia literaria al personaje no procede del escritor alemán sino de un Volksbuch (libro popular), anónimo, publicado en 1587 por un editor de Francfort del Main llamado Spiess, bajo el título de "Historia von D. Johann Fausten"). Johann Fausten nace en Kneitlingen hacia 1480. Los datos ciertos del personaje no son numerosos. Se sabe que estudió Teología en la Universidad de Heidelberg, que fue considerado astrólogo y nigromante y que en 1520 el obispo de Bamberg le da diez florines por realizarle el horóscopo. Al parecer llevó una vida errante por las aldeas y villas alemanas, realizando prodigios a los ojos de sus contemporáneos y recibiendo dinero y bienes por ellos. Incluso en ocasiones tuvo que huir de la justicia, acusado de nigromante, como en Ingolstadt y Wittenberg. Muere en Staufen en 1540. A partir de ahí surge la leyenda popular que asegura haberlo visto salir de una taberna en Leipzig a lomos de una cuba (también es conocida su tendencia a la bebida), o volar hasta Praga a lomos de Pegaso, todo ello con la ayuda del diablo, servidor suyo a cambio de su alma. ■

CUMBRES BORRASCOSAS

Cumbres borrascosas está escrito por una mujer a una edad muy temprana, cosa a tener en cuenta por el poder que tienen los personajes femeninos sin tener que hacer uso de la fuerza bruta. Los papeles del Hombre y de la Mujer están muy estereotipados, la fuerza de Heatchclif o el sentimiento familiar -¡¡la mujer en casa!!- de la criada, que le cuenta la historia a Lockwood. Tal vez la excepción sea la del señor Linton, débil e inteligente, que es el antagónico de Heatchclif, y tal vez por eso Linton responda más a los cánones de una mujer, teniendo en cuenta los estereotipos.

El libro trata un poco de los sentimientos frente a la sangre fría, la rudeza contra la delicadeza, la ambición frente al conservadurismo, la fuerza contra la debilidad, es siempre un contraste el que se busca entre Cumbre Borrascosas y la Casa de los Linton. También hay que destacar el perfil de malo atribuido a Heatchclif, que se achaca al límite, cosa que me parece injusta porque es un personaje sin infancia, desterrado y confinado al diablo (por decirlo de alguna forma) y al que se le niega toda comprensión; todo debido a que "LA AMADA" prefirió al señor Linton por su delicadeza, riqueza y educación en lugar del apasionado Heatchclif, que se largó para aprender del mundo.
Es muy fuerte la valoración que se hace en el libro de la calidad de vida: se prefiere la vida fácil (como de corte) a la vida dura en el campo, se achaca la incultura a la vida en el campo y la educación y el refinamiento al estatus más elevado de los Linton. MÁS PODER = MAS DINERO = MAS ESTATUS = MEJOR EDUCACIÓN...

Lo que me sorprende de la novela es que no hay párrafos que disculpen a Heathcliff de sus acciones; tal vez un poco al final, pero de una forma poco visible, muy liviana. Me parece el personaje más carismático de la novela, lo inunda todo, al final casi se convierte en un ser mitológico. A mi Heathcliff me parece un personaje embrutecido por la crueldad de su época, nadie lo quería por ser adoptado, le negaron el amor, y su vida ha sido siempre una especie cruzada, una venganza contra los Linton y una conquista del amor de Catalina, que siempre lo tuvo, pero nunca lo pudo coger del todo porque las circunstancias eran superiores a ellos mismos.

Injustamente, Cumbres Borrascosas está considerada por muchos como una obra menor. Emily Brontë está a la altura de Dickens y otros escritores de su época y lengua, pero es una mujer, y, queramos o no, en la literatura (como en todo), ha existido cierta desvaloración por las capacidades femeninas en el arte. ■

SOBRE KAFKA Y LA METAMORFOSIS

A mí, siempre que leo a Kafka, se me queda en la cabeza cierta sensación de absurdo, como cuando me leí La Metamorfosis; pero ese absurdo no la encuentro en su literatura, ni en su autor, al contrario, sino en LA VIDA.

El que alguien se despierta convertido en un monstruoso insecto me provoca angustia, es en sí una advertencia, una puesta a punto que nos viene a decir que existe el rechazo a lo que es diferente, que ese rechazo puede venir de la propia familia, que hay cosas que tapar y de que somos insignificantes. Claro que LA METAMORFOSIS deja muchos puntos abiertos, es en sí una novela prolífica en interpretaciones y en interpretaciones de las interpretaciones, es una novela que siempre es diferente cada vez que se lee, como pasa con casi todo lo que se puede leer.

Kafka es también una especie de filósofo existencialista a mi modo de entender, en todo escritor siempre se encuentra un filósofo escondido, de hecho fueron sus grandes influencias.

Para finalizar, decir que LA METAMORFOSIS parece el reflejo de la angustia, del horror y de la indefensión de millones y millones de hombres y mujeres que han sufrido y llorado durante todo el siglo XX, que sufrirán en el siglo XXI y que homenajea, de alguna forma, al resto de los hombres que nos han dejado aquí donde estamos, a todos LOS HOMBRES QUE HAN MOVIDO Y CONFORMADO NUESTRA HISTORIA. Por eso creo que el mensaje de Kafka es Universal. ■